El Poli-cachondo; jefe policiaco acosa a mujeres policías; a una ya le tocó la pierna


Chetumal.- Elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) denunciaron abuso laboral y acoso sexual en agravio de las féminas que sirven en esta corporación, por parte del coordinador, Alfredo de la Cruz Memije, un elemento que sólo por ser un alto mando, trata de forzar a todas las mujeres policías a que se acuesten con él, o de lo contrario, las trae a “raya” y amenazadas, expusieron las agraviadas.

Un grupo de elementos de la PEP de diferentes rangos, denunciaron a este medio la serie de irregularidades que se dan en el comedor de esta corporación policial, donde el encargado, Cruz Memije, constantemente los acosa de manera laboral a los hombres, mientras que a las mujeres, abusando de su jerarquía, las acosa sexualmente, lo que ha obligado a que algunas féminas prefieran incorporarse al trabajo de calle.

Los agentes que pidieron el anonimato por temor a represalias, dijeron que su alto mando, según su estado de ánimo, es como los trata, “todo pide a cambio y si algo no le parece, sube a quejarse con la licenciada Martha Patricia Gonzales Castillo, la cual todo le cree, nos tiene asolados con sus arrestos, ya nadie lo soporta, es arrogante, abusivo y todo un acosador, nosotros somos testigos de que una mujer que es comisionada al comedor, quiere acostarse con ella y todo el tiempo las atosiga”.

Por su parte, una de las mujeres policías dijo que el coordinador, Alfredo de la Cruz, desde el momento en que fue comisionada al área de comedor, fue acosada sexualmente en todo momento por el alto mando, mismo que a todas partes la seguía y presionaba para que accediera a cumplirle sus bajos instintos.

“Todos los días por cualquier pretexto me llamaba  a su oficina y ponía seguro, pero yo no me movía de la puerta, ahí me empezaba a decir de cosas y en varias ocasiones intento tocarme y el día que me agarró la pierna lo empujé del pecho y le dije en voz alta que abriera, fue que mis compañeros se acercaron y le dijeron, cabrón déjala o todas te quieres tirar, y de ahí me traía de encargo, a todos lados me seguía, en la cocina, en el cuarto frio, cuando entraba para sacar comida me seguía y finalmente como no accedí, me levantó un oficio, fue que mejor decidí incorporarme”.

Finalmente, los inconformes pidieron a sus altos mandos el que tomen cartas sobre el asunto e investiguen lo que sucede en el comedor, donde darán cuenta la serie de anomalías que existen y que hacen que el trabajo que ahí desempeñan ocho policías varones y siete mujeres, sea de lo más desagradable.
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