miércoles, 28 de junio de 2017

El Caprichitos: Mario Villanueva le cobra favores a Carlos Joaquín, ex gobernador se dice aprendiz de periodista


Cancún.- Desde la cárcel y en lo que parece una carta de despecho, el ex gobernador Mario Villanueva Madrid le reclama airadamente al gobernador Carlos Joaquín no haberlo ayudado para que le permitieran purgar en el CERESO de Chetumal. La misiva del ex mandatario encarcelado es para cobrarle los favores que dice haberle hecho durante la campaña electoral y para informar al público -por si estaban interesados- que ahora es aprendiz de periodista. 

La carta es reveladora. Deja ver que "el apoyo" de Mario Villanueva a la campaña de Carlos Joaquín no fue desinteresado, pues después le quiso cobrar el "favor" y como no logró su cometido, ahora remete contra el novel gobernador. 

El texto de Villanueva también revela que pidió a Carlos Joaquín su intervención ante el secretario de Gobernación para que le permitieran cumplir su condena en la cárcel estatal de Chetumal para estar más cerca de su familia y que el mandatario no sólo se negó, sino que tampoco le aportó dinero para su causa, tal como se lo pidió. 

En respuesta a lo anterior, Mario Villanueva, quien ahora se dice aprendiz de periodista, le advierte a Carlos Joaquín que corta con su gobierno y lanza una serie de críticas que descalifican su desempeño al mando de la gobernabilidad de Quintana Roo. 

Aquí la carta de Mario Villanueva:  

Gobernador: 

Me causó extrañeza tu reacción ante mi escrito en el que expuse que los desaciertos de tu gobierno podrían constituir desventaja para el pan y el PRD en las elecciones federales de 2018. 

Faltaste a la verdad con tu declaración al respecto, pues sabes perfectamente que los motivos de mi “alejamiento” (usando la palabra del periodista) son muy diferentes a los que tú has señalado. 

No Gobernador, no pretendas confundir a la opinión pública, sería yo muy corriente si me manifestara ofendido porque no me hubieras concedido algún espacio en tu gobierno o en el pasado proceso electoral. 

Por ello, conviene comentar ahora que hace varias semanas envié una carta al representante del gobierno del Estado en la ciudad de México expresando que en virtud de que había  yo percibido que no está en tu ánimo, pues no había decidido seguir mi camino al margen tuyo y de tu gobierno. 

Esos planteamientos se refieren exclusivamente a mi interés fundamental, que era estar en una cárcel cercana a mi familia para que con la ayuda de mi esposa y de mis hijos pudieran atender mi salud, a la vez que podía tener la necesaria convivencia con ellos. Bien sabes que la cárcel a que me refiero, es el reclusorio de Chetumal que depende del gobierno del Estado. 

Tu declaración resulta desafortunada y me veo obligado a hacer aclaraciones. Por ejemplo, en una parte de ella el periodista anotó: 

“Tendrías que conocer mucho cómo están las situaciones, cuáles son las condiciones en que hemos iniciado el trabajo, cómo hemos avanzado en cada una de ellas, que es lo que estamos buscando lograr en cada uno de estos espacios para poder opinar y meter una crítica”. No sé si él las conoce”. 

Cabe comentar que desde luego que conozco las condiciones tan difíciles con las que iniciaste, en un Estado en quiebra, y también estoy enterado de tus avances porque me interesa el desarrollo del Estado y tengo varias fuentes que me alimentan con información. 

Tu declaración esta fuera de lugar, ya que en ningún momento hice referencia alguna a tu trabajo ni a ninguna acción de tu gobierno, pero además, tampoco “metí una crítica”. Te incomodaste sin razón, te calentaste gratis Gobernador. Permíteme explicarte: 

Lo que expuse en mi escrito, fue únicamente una opinión política producto de un análisis hasta donde da mi capacidad, sobre cómo veo a los partidos políticos rumbo a las alecciones del próximo año. 

El diccionario define la palabra desaciertos como errores, los que son comunes en cualquier gobierno. Yo mismo, cometí muchos durante mi administración al igual que algunos de mis colaboradores de los que, como es natural, la responsabilidad es mía. 

Lo que quise destacar en mi escrito es que, si los errores que tu gobierno comete son de tal magnitud que lleguen a crear molestia en la población, los electores se los podrían cobrar con un voto de castigo al PAN y al PRD, por ser los partidos en el gobierno. 

Debes reconocer, Gobernador, que no estoy diciendo nada nuevo, la ciudadanía castiga a un mal gobierno y premia a uno bueno. Para muestra van los siguientes ejemplos: 

Llegaste a la gubernatura porque las y los Quintanarroenses se cansaron del gobierno del PRI de Roberto Borge. Lo mismo ocurrió con los gobiernos de Veracruz, Chihuahua y Nayarit. También por una situación similar se ha dado la alternancia PRI-PAN-PRI en la Presidencia de la República. 

Esta también a la vista la situación del Presidente de los Estados Unidos Donald Trump, que por una cadena de errores en menos de seis meses, redujo su popularidad a un 34 por ciento y lo investigan una Fiscal especial y el Comité de Inteligencia del Senado lo acusan de acciones indebidas el Fiscal del Estado de Maryland, el de Washington, DC  y 200 legisladores demócratas, Etc… 

Por otra parte considero necesario aclarar, además, que con mi escrito tampoco pretendía hacer una crítica al PAN o al PRD, a cuya dirigencia y militancia. 

Respeto y no tengo motivos por ahora para cuestionarlos. 

Para los Panistas y Perredistas que están en el Gobierno, creo que mi opinión podría tal vez servir como un aviso: ¡Aguas! traten de hacerlo lo mejor posible para que la ciudanía les refrende su confianza en las elecciones futuras. 

Sin afán de incomodarte, creo que el mensaje también te puede ser útil, Gobernador.      
                    
“Alejamiento Político” 

Esta es una buena definición del periodista por ser una expresión diplomática, aunque en este caso hay que ir al grano, decidí seguir mi camino al margen de ti y de tu Gobierno, Gobernador, por los motivos que aquí expongo: 

Respecto a mi alejamiento de ti, el periodista anotó que declaraste lo siguiente: 

“No sé, normalmente se trata siempre de espacios en gobierno de algunos temas que quedaron en el tintero desde  atrás……pero vamos a seguir trabajando en bien de la población mucho más que en temas electorales”. 

Reitero Gobernador que pretendiste desviar la atención, pues sabes perfectamente que las razones de mi separación de ti no obedecen a espacios en tu gobierno ni a temas electorales. 

Aclaremos: fui Gobernador y, como cualquier otro ex Gobernador sé que cuando uno asume el cargo necesita acomodar a sus personas de confianza y eso hace necesarios ocupar las posiciones disponibles, los que por lo regular nos parecen insuficientes, pero tu situación fue más complicada, pues te hacían falta posiciones para cumplir con tus compromisos con el PAN y el PRD, porque compartes con ellos el gobierno. 

Consciente yo de tus limitaciones, a lo más que pude llegar fue a plantearte inquietudes de algunas personas que deseaban una oportunidad. 

En cuanto a la campaña política, es cosa del pasado, pero antes que pedirte, te brinde la colaboración por medio de mi pluma y de mi hija que, como candidata a diputada, promovió tu mensaje de una nueva esperanza como transparencia, honestidad, combate a la corrupción y oportunidades para todos. 

Si yo buscara beneficio, habría aceptado el ofrecimiento que me hicieron de una notaría pública y varios millones de pesos a cambio de retirarte mi apoyo y dárselo a tu competidor, el candidato  Mauricio Góngora. 

Rechace esa oferta diciendo que mí pluma no se vende y que estaba contigo por la convicción personal de que tú eras quien Quintana roo necesitaba en el gobierno. Por cierto, cabe comentar que hoy, a nueve meses de tu administración, se están planteando algunas dudas sobre tú desempeño, y valdría la pena que las tomes en cuenta. 

Quizá deberías pensar Carlos Joaquín que en mis condiciones de más de 16 años en la cárcel por delitos que no cometí, con más de 18 años  fuera de mi hogar y un saldo de pérdida de la salud de mi esposa y mía, mi único y el más importante interés ha sido resolver mis problemas jurídicos y volver a casa y, mientras eso se logra, tratar de obtener las condiciones apropiadas de cárcel para darle atención a mi salud y estar  lo más cerca posible de mi esposa y mis hijos. 

Piensa Gobernador que con la enorme dimensión de mis problemas personales, carece de sentido jugar a la búsqueda de posiciones que sólo a ti te corresponde decidir. 

Una cosa es dar opiniones políticas como lo hago, tratando de ser útil a la sociedad y otra cosa es el interés político en el poder, en participar en el gobierno. No tengo este interés. 

Tal vez deba definirse lo que hago, como ser un aprendiz de comunicador social orientado al desarrollo político, económico y social de nuestro Estado, tarea ésta en la que deseo poner mis conocimientos y experiencias al servicio de la sociedad. 

Bajo ese concepto, cabe añadir que si la campaña política fue de propuestas que nos entusiasmaron: honestidad, transparencia, etc.; estando ya en el gobierno te corresponde hacer efectivo lo prometido. 

Estaremos pendientes, reconociendo lo que se haga bien, aceptando lo que no se pueda hacer, pero también expresando nuestra inconformidad y disentimiento sobre lo que se haga mal o se omita hacer sin justificación. 

Estás arriba de la montura Gobernador y como bien dicen mis amigos charros de Cancún, Chetumal y el resto del Estado: “al jinete se le conoce arriba del caballo”, así que te toca mostrar a la población tus habilidades como jinete. 

Sobre los motivos del alejamiento 

Bien, vayamos ahora a algunos motivos  de mi separación de ti, para que las cosas queden claras. 

Ante mi inminente regreso de los Estados Unidos, acudí a ti solicitando tu apoyo porque durante tu campaña política manifestaste simpatía por mis problemas y dijiste que me ayudarías. Además, pensé que había una buena relación personal entre tú y yo. 

No obstante, aquí fue donde la puerca torció el rabo, porque solo he obtenido silencio tuyo y desprecio a mi persona y mis problemas, de lo que reconozco que me tardé en que me cayera el veinte y pagué de tarugo pidiéndote ayuda. Veamos las razones: 

Primer Motivo. 

A mi regreso a México tenía que seguir preso y, sabiendo que en México era imposible hallar una cárcel como la presión-hospital con todos los adelantos médicos, en la que estaba yo en los Estados Unidos, pensé que la mejor solución sería estar en la cárcel de Chetumal, del Gobierno del Estado, lo que me permitiría estar cerca de mi esposa y mis hijos para que me apoyaran en la atención de mi salud con los médicos de allí. 

La posibilidad de traslado a esa cárcel está prevista en la Constitución Federal y las leyes relativas, por lo que para lograrse sólo se requería que tú  gobernador estuvieras de acuerdo, porque es una cárcel dependiente de tu gobierno, y que dieran su anuencia las autoridades de la Secretaría de Gobernación porque soy un preso federal. 

Por esas razones, con una persona cercana a ti y a mí te hice la petición  de que hablaras con el Secretario de Gobernación diciéndole que estabas de acuerdo en que me trasladaran al reclusorio de Chetumal, y pidiéndole que autorizara el traslado. 

Era un trámite relativamente sencillo, pero nunca hubo respuesta de tu parte a mi petición, de la que han pasado siete meses. 

Segundo Motivo. 

Estando yo todavía en los estados unidos, por medio del secretario de gobierno te envié un mensaje en el que, entre otras cosas, te decía que necesitaba que se hicieran algunas gestiones en la ciudad de México para tratar de encontrar las mejores condiciones posibles de cárcel en esa ciudad. 

Las gestiones las haría Niza Puerto, pero como yo ya no tenía dinero, te solicite que, si estaba en tus posibilidades me auxiliaras con algunos gastos para pasajes y viáticos de ella. 

Tampoco le diste respuesta a esa petición. Bien podías haber dicho que no había dinero y lo entendería, pero tu silencio refleja otras cosas. 

Tercer Motivo. 

Quizá porque la necesidad es mucha, fui muy necio y, a pesar de lo anterior, un enviado mío insistió en pedirte, por medio de un colaborador tuyo, muy cercano que hiciera la gestión ante el Secretario de Gobernación para que me cambiaran de la cárcel donde estoy a un reclusorio en la ciudad de México. (Estoy en el Estado de Morelos). 

La respuesta de tu colaborar fue que no era posible “porque en Gobernación no te hacían caso”. A otro perro con ese hueso Gobernador. En principio, el Secretario de Gobernación está obligado a atenderte porque es el enlace formal del Ejecutivo Federal con todos los Gobernadores de los Estados. 

En segundo lugar, ante una petición de carácter humanitario como la referida, lo menos que podría decirte es que tomaría en cuenta tu inquietud por apoyarme. 

Una conclusión. 

La verdad es que si hubieras tenido interés  en apoyarme, no sólo no habrías evitado dar respuesta a mis peticiones, sino que desde que llegué o, en cualquier momento (llevo aquí 5 meses), me habrías mandado algún mensaje preguntando en qué podías echarme la mano pero no ha sido así.

Nota: estas aclaraciones aún no concluyen, seguiré con la   "Segunda  parte” porque hay otras razones que motivan mi separación de ti y del gobierno, Gobernador Carlos Joaquín.

Mario Villanueva 
Ex Gobernador de Q. Roo 

Junio 26/2017

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