Expedientes X: La tentación ronda el Ayuntamiento de Cancún…



Expedientes X 30 de Octubre 2018.- La tentación ronda el Ayuntamiento de Cancún… Hoy cayó por el Palacio Municipal el “Pulpo Camionero”. Se le aparecieron a Mara Lezama en su oficina los directivos de Autorcar, Turicun y otros. La alcaldesa los recibió un ratito y quedaron en reunirse otra vez la próxima semana. Los camioneros están muy preocupados por que el Congreso de Quintana Roo les tumbó la extensión de las concesiones que el Cabildo de Remberto Estrada les autorizó poco antes de entregar el cargo. Hoy esa extensión no tiene validez pese a la inversión que los camioneros hicieron para que se las dieran. Las concesiones están por llegar a su término hacia finales del año y este es el momento ideal para sacarle al Pulpo todo el jugo. Los empresarios del transporte -como siempre- tienen la chequera lista para salvar su negocio y esta vez no será la excepción. El transporte urbano en Cancún es un negocio del tamaño de la industria del Turismo. Así de ese tamaño. Pero en esta nueva era libre de corrupción y llena de amor que tanto pregona López Obrador y Mara Lezama, a los camioneros les debería salir gratis la extensión de las concesiones, pues se supone se acabaron las mochadas. ¿Será?...

Se supone que si los camioneros le ponen a sus carcachas todo lo que Mara quiere, las concesiones les deberían ser aprobadas. Y a falta de corrupción, se supone que las millonarias mochadas que se acostumbran para maicear a las autoridades involucradas ya no serían necesarias.

Esto es lo que Mara quiere que los transportistas le pongan a sus cacharros:

Homologar la imagen de los camiones y combis.
Que tengan WIFI (para chatear, navegar y ver YouTube).
Que los camiones y combis estén en buen estado.
Que a los usuarios les den tarjetas plásticas rellenables en vez de tickets.
Y que los choferes no conduzcan como animales. O sea, que manejen bien.

Si en un futuro no muy lejano vemos estas maravillas en las carcachas que circulan en Cancún como transporte urbano, entonces debemos suponer que el ahorro del cochupo se invirtió en meterle todas esas maravillas a los destartalados camiones y combis.

Pero en si en cambio en ese futuro cercano seguimos viendo en las calles de Cancún las mismas carcachas y todos los vicios de los camioneros, entonces tendremos que preguntarnos de a cómo fue la salpicadera de billetes.

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