lunes, 12 de noviembre de 2018

Expedientes X: La molestia de la comunidad cultural cancunense contra Mara Lezama…



Expedientes X 12 de Noviembre 2018.- La molestia de la comunidad cultural cancunense contra Mara Lezama… ¿De dónde salió Hugo Arturo Álvarez Ruíz?, es lo que se preguntan en el circuito de artistas cancunenses. Este personaje se dice con trayectoria cultural en Aguascalientes. Y con cuatro años en TVCUN, donde habría trabado amistad con Mara Lezama, quien lo nombró su director del Instituto de la Cultura y las Artes. La amistad con la alcaldesa es el único “mérito” de este personaje, reprocha la comunidad cultural establecida en Cancún hace más de 20 años. Pero eso no es lo único que a los artistas les molesta. Mara les pidió en campaña una terna para seleccionar al nuevo titular de la Cultura, pero ya como presidente municipal la ignoró. Hoy los artistas se le fueron encima a Mara durante su rueda de prensa de los lunes. La exhibieron y le reprocharon no cumplir sus compromisos de campaña. La alcaldesa se defendió leyendo deliberadamente a su favor sólo una línea de una extensa carta de renuncia de Alejandra Flores donde -si se lee completa-, es claro ver la inconformidad de la hoy subdirectora del ICA, misma misiva que fue el detonante de los reclamos de hoy…

Los artistas le dejaron en claro a Mara que Hugo Arturo Álvarez Ruíz es un desconocido que no los representa y pidieron su renuncia. Se quejaron de violencia institucional y falta de proyecto en apenas 42 días que el funcionario tiene en el cargo. Y se pronunciaron a favor de Saúl Enrique Martínez para dirigir el Instituto de la Cultura y las Artes.

La comunidad cultural acusa a Hugo Arturo Álvarez Ruíz de elitista y se quejan de que éste se niega a permitirles usar el Parque de las Palapas, el escenario más importante y popular de los cancunenses.

También se quejan de que Hugo Arturo Álvarez Ruíz no les permite desarrollar proyectos y que se hace rodear de un grupo de colaboradores a quienes tampoco reconocen en el circuito cultural cancunense.

En la rueda de prensa una vez que los artistas terminaron de expresar sus quejas y reclamos, Mara Lezama se defendió leyendo una línea de texto de la carta de renuncia de Alejandra Flores y acto seguido no permitió más intervenciones de los quejosos.

Mara Lezama leyó en su defensa de la extensa carta de Alejandra Flores sólo esta línea de texto:

“Quiero darle las gracias a Mara Lezama”.

Alejandra Flores es una de las tres propuestas que los artistas le presentaron a la entonces presidenta electa para dirigir el ICA, a petición de la propia alcaldesa.

Pero en vez de darle la dirección del ICA, Alejandra fue marginada como subdirectora. Ella misma cuenta en su carta de renuncia -la que Mara no leyó completa-, de cómo las condiciones no son óptimas para el desarrollo de las actividades en el Instituto de la Cultura y las Artes.

Esta carta de renuncia fue enviada por la propia Alejandra a la comunidad cultural cancunense y de ahí surgió la idea de llevarle a Mara directamente la inconformidad del gremio cultural.

Vale la pena exponer aquí la carta completa y resaltar las quejas contenidas en ella, lo cual demuestra la parcialidad de Mara Lezama al usar la carta. 

CARTA ABIERTA

A Mara Lezama
A Hugo Arturo Álvarez
A la Comunidad Artística y Cultural
A mi familia

Gracias. La vida me ha enseñado a agradecer todo y en todo momento. Así que abro esta carta con la palabra Gracias, la más rotunda y redonda que tengo para honrar a mi madre y también a mi abuela, quienes me regalaron con su ejemplo el valor de la gratitud. 

Quiero hoy, y en primer lugar, darle las gracias a mi familia, siempre garante de acompañamiento y comprensión, incluso de sacrificio. 

Quiero darle las gracias a la Comunidad Cultural y Artística que se tomó el tiempo para creer y crear. Cada cual, desde los más diversos frentes, ha sabido generar las condiciones de participación y organización artística y ciudadana que hoy nos permiten decir: “Somos Comunidad”. 

Quiero darle las gracias a Mara Lezama por confiar en la fuerza de una colectividad de creadores y después de recibir nuestras propuestas, invitarme a ocupar la figura de subdirectora del Instituto de la Cultura y las Artes de Benito Juárez, cuyo titular es hoy, Hugo Arturo Álvarez, quien tiene frente a sí, los grandes retos artísticos y culturales de un municipio. 

Gracias también a Hugo Arturo, quien desde el primer momento supo mirar mi pasión y con quien caminé, por lo menos tres semanas por la misma senda. Solo tres semanas porque las condiciones y mi posición se volvió, además de adversa, insostenible.

Uso mi palabra escrita para agradecer y también para explicar que: Declino la invitación a ser parte del Instituto de la Cultura y las Artes de Benito Juárez, dependencia a la que dediqué un octubre tan memorable, que hoy comprendo que se necesita, además de pasión, carácter y temple para sortear los retos que ponen a pruebas tus principios e incluso tu honorabilidad.

Renuncié a ser una trabajadora municipal, porque mi ánimo de servicio no está alineada con una estructura de poder vertical, porque mi quehacer transita por la toma de decisiones desde la horizontalidad y con base en el respeto de los saberes, experiencias y habilidades de mis pares.

Renuncié a ser parte de un escalafón donde no se valora la capacidad, el conocimiento, el liderazgo o la representatividad, sino la disposición para seguir órdenes que incluso se contraponen a la diginidad de las personas.

Renuncié a la posibilidad de construir desde dentro de una institución, porque me sé más útil fuera ella, y trabajando siempre desde, con y para la colectividad, con libertad e independencia.

Reconozco que mis lealtades están, como lo dije siempre, con la comunidad cultural y artística. No puedo ser parte de simulaciones, tampoco de inercias que nos alejan del objetivo principal: servir, educar, acompañar, promover, formar con, desde y para los públicos, a través de una noción integral de ciudadanía. 

Hoy me sé un mejor ser humano cuando hago alianzas de corazón, no desde la estrategia política, no desde la conveniencia.

Con todo, me siento en deuda con quienes se dieron tiempo para asistir a las reuniones, firmar comunicados, participar en mesas de trabajo y elaborar minutas. Hago el compromiso de seguir haciendo lo que sé hacer, desde hace más 20 años, como periodista, como promotora, como gestora cultural.

Me siento en deuda con Mara Lezama, quien se ganó mi respeto y mi admiración, y a quien hoy entiendo mucho más, porque se requiere de algo muy poderoso en el alma para sortear la vida pública y la vida política. 

Me siento en deuda también con Hugo Arturo Álvarez, quien sé, está muy bien acompañado y tiene lo necesario para hacer cuanto se proponga. 

Con quien no me siento en deuda es con mi familia, la de sangre y la que ha decidido serlo por cariño verdad. Ellos celebran mi decisión y respaldan mi actuar. Con ellos seguiré aportando desde la palabra, desde la acción, desde el quehacer cotidiano, lo que nuestra ciudad requiera para ser ese buen lugar para vivir, para ser parte del paraíso que se construye a diario y en colectivo.

Lo que nos resta es seguir trabajando, juntos, con las instituciones, sí; con los empresarios, sí; con los artistas sí; con la ciudadanía, sí; porque es desde ese lugar donde los sueños se concretan, donde la palabra congruencia alcanza un necesario y luminoso sentido de justicia.

Alejandra Flores
Periodista y Promotora Cultural

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