lunes, 15 de junio de 2020

Expedientes X: ¿Qué pasa en Puerto Morelos?...


Expedientes X 15 de Junio 2020.- ¿Qué pasa en Puerto Morelos?... Que la alcaldesa Laura Fernández estaría perdiendo el control de su municipio, es lo que dicen algunos que la conocen de cerca. Algo pasó. Algo cambió. ¿Cómo es que se filtran datos tan precisos de los contratos de obra pública presuntamente asignados a su marido?, se preguntan sus allegados. ¿De dónde salieron esos datos? ¿Quién los filtró? ¿Por qué? Son dos contratos a nombre de la empresa “Maxiled”, misma que sería propiedad de Carlos Alberto Moyano Menchaca, éste esposo de la alcaldesa. Ambos contratos suman una cantidad de 39 millones de pesos y tienen que ver con las obras de remodelación del parque del Casco Antiguo. ¿Es que hay descontento entre miembros del propio Ayuntamiento de Puerto Morelos por la destrucción del parque y del kiosko? ¿Acaso hay personajes cercanos a la alcaldesa que difieren de ella en el trato propinado a los manifestantes inconformes por la remodelación del Casco Antiguo? El asunto no es menor. Hay un delicado conflicto de intereses que en un juicio puede meter en serios problemas a Laura Fernández. ¿Cómo es que la alcaldesa -que había llevado con buena mano el municipio- ahora está metida en este delicado embrollo?...
Personeros del Ayuntamiento de Puerto Morelos le echan la culpa a la senadora Marybel Villegas. A ella la señalan como la autora de las manifestaciones en contra de Laura Fernández. Acusan a la legisladora de golpear a la alcaldesa usando gente de “fuera”. Gente de Cancún, dicen.

Y a su vez, estos mismos personeros justifican la destrucción del kiosko y del parque con dos argumentos. Uno, que la obra fue aprobada por el Cabildo. Y dos, que las estructuras derrumbadas no son históricas.

Durante algún tiempo y pese a la aprobación del Cabildo, un sector de la población de Puerto Morelos se apostó en el kiosko para impedir su destrucción. Y no fue hasta que la pandemia los alejó de ese lugar, cuando en un claro madruguete el Ayuntamiento -vía la constructora- destruyó lo que ya sabemos.

Fue una acción furtiva. A escondidas. Y denota opacidad, dicen en Puerto Morelos.

El Cabildo respondió a intereses personales y no a los del pueblo, dicen algunos. Y para muchos el kiosco sí era un espacio histórico, claman otros. 

No es el estilo de Laura Fernández, pero por alguna razón tomó una decisión distante de su buen juicio. La alcaldesa tiene al menos dos décadas figurando en la vida pública de Quintana Roo. Regularmente ha acertado decisiones que la han proyectado positivamente.

Esta vez tomó una que no parece ser su estilo. 

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