lunes, 7 de febrero de 2022

Tragedia ADO-Volquete: Accidente en la Cancún-Mérida abre debate sobre peligro de obra Tren Maya; Familiares lloran a sus heridos; Niño galo queda huérfano en HG

Por: Esmaragdo Camaz

Cancún.- El accidente entre el ADO y el volquete materialista del Tren Maya en la autopista Cancún-Mérida abre el debate sobre el peligro que representa esta obra en lo que antes fue una carretera de cuota segura. Y también exhibe los presuntos acuerdos e intereses entre el gobierno federal de la 4T y la empresa ICA, ésta última, concesionaria de la autopista y al mismo tiempo beneficiaria del contrato de construcción del Tramo 4 de la obra insignia de AMLO. Hoy se sabe -extraoficialmente- que el autobús no habría podido frenar cuando una parte del pesado camión de materiales habría aparecido invadiendo el estrecho carril que no le permitió al experimentado chofer del bus de pasajeros maniobrar para evitar la colisión, según quienes dieron testimonio en el sitio. Ocho vidas y veinticinco heridos es un costo muy alto. Este lunes familiares de los viajeros lesionados lloran afuera de un hospital mientras el Consulado de Francia en Cancún se hace cargo de un niño galo de cuatro años de edad que lucha por su vida en el Hospital General sin saber que sus padres fallecieron en el percance carretero.

Un niño francés permanece en el Hospital General de Cancún tras el accidente del domingo en la Autopista Cancún-Mérida entre un ADO y un volquete materialista del Tren Maya. El estado de salud del menor es de pronóstico reservado, perdió a sus padres en el accidente y el Consulado de Francia en Cancún se está haciendo cargo de él.

¿Cómo pudo una autopista de cuota convertirse en una carretera peligrosa?


El Tren Maya es la respuesta. Originalmente el plan era trazar las vías férreas paralelas a un costado de la autopista de tal forma que no hubiera afectaciones al tráfico vehícular ni que esto pusiera en riesgo a quienes por ahí circulan. 


Pero hacer el trazado original a un costado de la carretera para dejar intacta la autopista hubiera significado para el gobierno federal de la 4T el pago de millones de pesos de indemnización de miles de hectáreas para completar el tramo de 400 kilómetros de longitud entre Cancún y Mérida. 


Un tráler doble caja con destino a Mérida circula por el carril único dirección Mérida-Cancún en lo que antes fue una autopista de cuatro carriles y que a partir de las obras del Tren Maya la vía de rodamiento se redujo de manera sustancial dejando un espacio moderado para el tráfico de ida y vuelta.

Para evitar el costo de indemnizaciones y litigios con los propietarios de miles de hectáreas, el gobierno federal de la 4T le otorgó el contrato de construcción del Tramo 4 del Tren Maya al concesionario de la autopista de cuota Cancún-Mérida a cambio de que éste accediera a construir las vías férreas sobre dicha autopista sin importar las consecuencias de ello.


El concesionario de la autopista Cancún-Mérida y al mismo tiempo contratista del Tramo 4 del Tren Maya es la empresa Ingenieros Civiles Asociados (ICA), misma que por cierto, hoy todavía continúa cobrando la cuota de una carretera que ya no es autopista.


Para que esto se entienda, habrá que explicarlo de la forma más gráfica posible. 


Originalmente, la autopista contaba con dos amplios carriles (ida y vuelta) con espacio para dos vehículos en cada uno de esos carriles, así como un ancho camellón en medio de las dos vías.


Esta vista aérea permite ver cómo uno de los carriles de la Autopista Cancún-Mérida fue destruido para dar paso a la obra del Tren Maya dejando disponible sólo el carril en dirección a Cancún pero reduciendo el espacio de rodamiento forzando a que haya circulación de ida y vuelta en lo que antes fue una autopista de cuatro carriles (archivo).

Pero cuando empezaron las obras del Tren Maya, ICA destruyó el carril que va de Cancún a Mérida así como el camellón y sobre ellos empezaron a trabajar. 


Del otro lado del camino dejaron libre el carril que va de Mérida a Cancún y desde entonces es usado por los automovilistas que van y vienen en ambas direcciones. Además, la constructora puso en medio del carril una fila de “triángulos” naranja como “medida de seguridad”, lo que hace la vía aún más estrecha para los automovilistas.


Estos “triángulos” suponen un impedimento para rebasar, lo cual en teoría es más seguro, pero en los hechos esto es relativo cuando un auto pretende rebasar a otro que circula lento pues no hay suficiente espacio para el rebase.


Miles de "trinángulos" naranja instalados en medio del carril único en  dirección Mérida-Cancún. A partir de las obras del Tren Maya la vía de rodamiento se redujo de manera sustancial dejando un espacio moderado para el tráfico de ida y vuelta en lo que antes fue una autopista de cuatro carriles.

El otro riesgo es que eventualmente algún camión materialista y/o alguna máquina pesada de las que se usan en la obra del Tren Maya desborde sobre el estrecho carril disponible para los automovilistas. Y eso fue justamente lo que sucedió el domingo, a decir de los testigos en el sitio.


Sobre esta situación de peligro en la carretera que antes fue autopista hay múltiples quejas silenciosas de quienes se ven en la necesidad de usarla. A diferencia del activismo empresarial y hotelero que forzó a la 4T al cambio de trazo en el Tramo 5 a la entrada de Playa del Carmen, aquí no hay quien levante la voz para advertir los peligros que esta obra está generando.


En esta imagen de archivo un autobús de ADO en dirección a Cancún termina de recorrer el carril único de doble vía de lo que antes fue una autopista de cuatro carriles. A un costado del carril las obras del Tren Maya.

Y mientras que en Playa del Carmen se evitará la construcción en zonas urbanas de alto riesgo para automovilistas, aquí en la carretera de cuota Cancún-Mérida ya hay ocho muertes qué lamentar y más de 25 heridos, algunos de ellos todavía graves.


Originalmente los heridos fueron trasladados tras el percance a hospitales públicos, pero posteriormente fueron reubicados en nosocomios privados. Algunos de ellos en el PlayaMed de Cancún, donde este lunes fue posible ver en el exterior de esa clínica a algunos familiares en llanto preocupados por sus parientes accidentados.


Familiares se abrazan afuera del Hospital PlayeMed de Cancún mientras esperan noticias del estado de salud de sus parientes lesionados tras el accidente del domingo en la Autopista Cancún-Mérida entre un ADO y un volquete materialista del Tren Maya.

En el Hospital General de Cancún en cambio, no hay quien llore por la gravedad en la que se encuentra un niño francés de cuatro años de edad que iba a bordo del ADO. Sus padres murieron en el accidente y hoy personal del Consulado de Francia en Cancún se hace cargo del caso junto con los doctores que hacen su máximo esfuerzo.


Un niño francés de 4 años de edad permanece en el Hospital General de Cancún tras el accidente del domingo en la Autopista

El Tren Maya está programado para iniciar operaciones en 2024, según el presidente Andrés Manuel López Obrador. Esto significa que el tren estaría rodando por el sureste mexicano dentro de dos años. Esto sería un récord mundial pues no existe registro en el planeta de un tren con una longitud de 1 mil 500 kilómetros que haya sido construido en ese espacio de tiempo. Los países más avanzados apenas son capaces de construir modernos trenes de 200 kilómetros de longitud en poco más de 3 años.


Con prisas, el gobierno federal de la 4T continúa la construcción del tren del presidente. En palabras del propio AMLO “contra viento y marea”. Lo sucedido el domingo en la dañada autopista Cancún-Mérida no debe repetirse y debería ser un llamado de atención para tomar las medidas pertinentes.


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