A Morena no le alcanza para aprobar el Plan B de Sheinbaum en Quintana Roo
Este escenario local se alinea con las señales de la prensa nacional donde legisladores y dirigentes del PVEM y PT han anticipado que no respaldarán el Plan B de la presidenta.
Cancún.— En el Congreso de Quintana Roo, Morena no cuenta con los votos suficientes para aprobar por sí sola el Plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum, el paquete de reformas que busca reducir privilegios en los poderes legislativos locales y municipios, lo que implicaría hacer cambios a la Constitución de Quintana Roo, y por ende, sería necesaria una mayoría calificada, la cual no tiene en la Legislatura local, esto tras el rechazo a la iniciativa electoral original de mandataria en el Congreso de la Unión, resultado de la oposición de sus propios aliados, el PVEM y el PT.
Con solo 14 curules de un total de 25 diputados en la XVIII Legislatura (2024-2027), el partido guinda se queda corto para alcanzar la mayoría calificada requerida en reformas constitucionales o de fondo similares: se necesitan al menos 17 votos (dos terceras partes de los integrantes). Sin el apoyo de sus aliados tradicionales, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) con 4 curules y el Partido del Trabajo (PT) con 3, Morena no logra la aprobación independiente.
Este escenario local se alinea con las señales de la prensa nacional de hoy (13 de marzo de 2026), donde legisladores y dirigentes del PVEM y PT han anticipado que no respaldarán el Plan B si implica retrocesos democráticos, ventajas hegemónicas para Morena o cambios que afecten su estructura partidaria.
Por ejemplo, coordinadores como Arturo Escobar (PVEM) y Reginaldo Sandoval (PT) han expresado reservas claras tras la reunión en Palacio Nacional, señalando que no hubo avances concretos y que esperarán ver la propuesta formal, pero con posturas firmes en contra si no se construye de manera consensuada. Esto refuerza la percepción de que el bloque oficialista (Morena + PVEM + PT), que suma alrededor de 21 curules en Quintana Roo, podría fracturarse en este tema, haciendo presumible el fracaso del Plan B en el estado.
El Plan B, anunciado por Sheinbaum como una alternativa tras el revés en la Cámara de Diputados federal (donde solo Morena y algunos aliados menores lo respaldaron), se enfocaría en ajustes a congresos locales como el de Quintana Roo: tope a gastos, reducción de privilegios y mayor participación ciudadana, posiblemente vía armonización constitucional o leyes secundarias. Sin embargo, al requerir en muchos casos mayoría calificada según la Constitución Política del Estado, la aritmética legislativa local no favorece al partido en el poder sin negociar con sus socios.
En el Congreso quintanarroense, la oposición (PAN con 2, PRI con 1 y MC con 1) suma apenas 4 curules, pero el verdadero obstáculo para Morena radica en la posible abstención o rechazo de PVEM y PT, alineados con las posturas nacionales críticas.
Hasta el momento, no hay indicios de que la iniciativa haya llegado formalmente al Legislativo local, pero el panorama apunta a un camino complicado para su aprobación en Quintana Roo, reflejando las tensiones internas en la alianza federal que podrían replicarse en los estados.



