Akumal, Tulum.— Akumal se quedará sin su producto estrella durante 30 días. Los 22 cooperativas que viven del nado con tortugas suspenderán todo septiembre los tours por orden del Plan de Manejo de la Bahía, una pausa de conservación que cada año se vuelve más dura de sostener.
No es un trámite menor. Es el sostén de Akumal.
Manuel Jiménez, de H2O Adventures, lo dice sin rodeos: entre 50 y 60% de la población depende directa o indirectamente de la tortuga. Y este año el golpe llega después de un verano con ocupación a la baja en el Caribe Mexicano — Cancún cerró julio con -12.7% de tráfico internacional y Akumal no fue la excepción.
Son 33 cooperativas en el padrón, 22 activas en el agua. Cientos de guías, capitanes, fotógrafos, rentadores y vendedores que en septiembre no tendrán sueldo base.
La alternativa que les queda es la que siempre han tenido: lanchas, laguna y pesca. Actividades de bajo margen que no compensan el ticket de 800 a 1,200 pesos por persona del tour de tortuga.
El trasfondo es conocido: Akumal es el ejemplo de un destino que logró ordenar su bahía con SEMARNAT después de años de sobrecarga, pero sigue sin un fondo de compensación, sin seguro de desempleo temporal y sin un producto alternativo real para septiembre.
La conservación es correcta. El modelo económico que deja a un pueblo parado 30 días, no.


