Cancún.— El sargazo que afecta al Caribe Mexicano y a República Dominicana dejará de ser solo un pasivo ambiental para convertirse en materia prima de la industria cosmética.
La Corporación Financiera Internacional (IFC), brazo de inversión privada del Banco Mundial, financia una prueba piloto con base en Cancún para crear cosméticos con sargazo, buscando transformar la contaminación marina en artículos comerciales.
¿Cómo transformará el Banco Mundial el sargazo en cosméticos?
El proyecto tecnológico se centra en extraer componentes de la macroalga para desarrollar insumos de uso cosmético y dermatológico. La iniciativa no es solo recolección, sino bioprospección: aislar emulsiones y activos con valor para el mercado de cuidado de la piel.
Joel Sánchez, oficial de Operaciones de la IFC, explicó que la iniciativa busca generar una demanda comercial que solucione el problema ecológico de fondo.
“Estamos apoyando una prueba piloto de esta emulsión. La idea es que, si es exitoso, podríamos escalarlo y con eso habría un apetito por conseguir el sargazo. Se convertiría más en una oportunidad de negocio”, señaló Sánchez.
El modelo de negocio detrás del alga
Fase del proyecto: Etapa inicial de pruebas técnicas con los primeros resultados programados para el próximo año.
Apoyo internacional: Respaldado por el gobierno de España para el manejo y disposición final de la biomasa, dentro de la estrategia de economía circular del Caribe.
Capacidad de inversión: La IFC no establece un límite de financiamiento y complementa a la banca local con tasas de mercado y asistencia técnica en sostenibilidad.
Capital histórico: El organismo ha destinado cerca de 70 millones de dólares al sector turístico en la región.
Además de la extracción de materia prima, la IFC busca movilizar capital privado hacia el sector hotelero para generar empleo y mitigar riesgos ambientales y sociales. Para coordinar estas acciones, la institución firmó un memorando de entendimiento con la Secretaría de Turismo (Sectur) para elevar los estándares ambientales en la península de Yucatán.
La corporación evalúa nuevos proyectos con grupos empresariales españoles y mexicanos para escalar el procesamiento de sargazo si los análisis del próximo año confirman la viabilidad técnica del producto.
De validarse, Cancún pasaría de pagar por retirar el sargazo a venderlo como insumo para la industria cosmética internacional.


