Beliceños víctimas de secuestro virtual en Chetumal
Las primeras indagatorias indican que las llamadas de extorsión provinieron del Centro de Reinserción Social de Altamira, en el estado de Tamaulipas.
Chetumal.— La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo (FGE) frustró un intento de extorsión virtual dirigido contra tres jóvenes de nacionalidad beliceña, evitando que sus familiares entregaran 350 mil pesos a los delincuentes. Los afectados —dos mujeres y un hombre de entre 18 y 25 años— fueron localizados sanos y salvos en el municipio de Othón P. Blanco (Chetumal), gracias a la rápida intervención de las autoridades.
El engaño inició la noche del 9 de marzo de 2026, después de que los jóvenes salieran de la ceremonia de graduación de un familiar. Recibieron llamadas amenazantes que les ordenaban dirigirse a lugares específicos, mientras que, de forma paralela, los extorsionadores contactaron al padre de las dos mujeres para exigirle el pago de 350 mil pesos a cambio de la supuesta liberación de los tres.
Los delincuentes simularon un secuestro: clonaron la cuenta de WhatsApp de una de las víctimas para comunicarse directamente con el familiar y reforzar el engaño. Incluso enviaron fotografías de los jóvenes tomadas bajo amenazas, haciendo creer que estaban retenidos por un comando armado. Una de las jóvenes aparentemente se comunicó vía WhatsApp con el padre para advertirle de la situación.
Alrededor de la medianoche, agentes de la Policía de Investigación contactaron al padre, le explicaron que se trataba de una extorsión virtual (no un secuestro real) y le recomendaron cortar toda comunicación con los extorsionadores, así como no realizar ningún depósito. Posteriormente, implementaron un operativo de búsqueda que permitió ubicar a los tres jóvenes, quienes se encontraban a salvo y sin haber sido privados de la libertad en ningún momento.
Las primeras indagatorias indican que las llamadas de extorsión provinieron del Centro de Reinserción Social de Altamira, en el estado de Tamaulipas.
La FGE exhortó a la ciudadanía a no responder ni atender este tipo de llamadas o mensajes, y a denunciar de inmediato ante las autoridades para recibir orientación y evitar caer en estos delitos.


