Chetumaleña busca trabajo en CDMX y termina en un psiquiátrico
Cristina relató que solo pudo ver a su hija gracias a un amparo legal.
CDMX.— Adela Morales (o María Adela Morales Correa), una joven de 26 años originaria de Chetumal, Quintana Roo, viajó a la Ciudad de México tras recibir una supuesta oferta laboral. Lo que parecía una oportunidad terminó en un caso que genera preocupación y alerta entre su familia.
Desde hace aproximadamente dos semanas, Adela dejó de comunicarse con sus seres queridos, lo que activó las alarmas. Su madre, Cristina, se trasladó de inmediato a la capital del país para buscarla. Tras días de incertidumbre y gestiones, logró localizarla internada en el Instituto Nacional de Psiquiatría, donde permanece desde el pasado 9 de abril.
Cristina relató que solo pudo ver a su hija gracias a un amparo legal. Al encontrarla, la notó visiblemente afectada. Sin embargo, las autoridades del hospital se han negado a proporcionarle información detallada sobre el diagnóstico o las circunstancias de su internamiento, argumentando protocolos institucionales.
La madre denuncia que no se le ha permitido mantener una comunicación constante con Adela ni acceder a su expediente médico, lo que ha incrementado su angustia e incertidumbre.
Sospecha de trata de personas
Cristina sospecha que su hija pudo haber sido víctima de una red de trata de personas. Una amiga de Adela mencionó conocer a la mujer que le hizo la supuesta oferta de empleo, lo que ha alimentado las dudas sobre las verdaderas intenciones detrás del viaje.
Este caso se suma a una serie de situaciones alarmantes en la Ciudad de México relacionadas con falsas ofertas de trabajo que han derivado en violencia contra mujeres jóvenes.
Contexto de alerta
El caso de Adela ha generado especial preocupación tras el reciente feminicidio de Edith Guadalupe, una joven de 21 años que acudió a un supuesto empleo en un edificio de la alcaldía Benito Juárez y cuyo cuerpo fue encontrado sin vida dentro de las instalaciones. Ese caso también involucraba una cita laboral que terminó en tragedia.
La familia de Adela exige respuestas claras de las autoridades del Instituto Nacional de Psiquiatría y de las instancias correspondientes para esclarecer las circunstancias de su internamiento y garantizar su bienestar.


