Felipe Carrillo Puerto.— Dignatarios mayas de distintos centros ceremoniales y comunidades de Quintana Roo denunciaron presuntas irregularidades y actos de corrupción en el Instituto para el Desarrollo del Pueblo Maya (INMAYA), y solicitaron formalmente destitución de su director general, Edder Enrique Chuc Cen.
El Gran Consejo Maya, respaldado por 487 de los 490 dignatarios del estado, entregó el 19 de octubre una petición al Oficial Mayor del Gobierno de Quintana Roo y a la Secretaría de Gobierno. Entre los representantes que firmaron figuran Gabino Cruz Yeh (Chancab Veracruz), Rogelio Puc (Cruz Parlante), Plácido Balam Noh (Tulum), Juan Caamal Coh (Tixcacal Guardia), Miguel May Ek (Yaxle), Juan Cima Witzil (Xyatil) y el presidente del consejo, Simón Caamal Coh.
Los denunciantes aseguran que los apoyos económicos y sociales destinados a las comunidades indígenas llegan incompletos, con retrasos o no llegan, y que en varias ocasiones se les ha pedido firmar hojas en blanco. Según relataron, el director o personal del instituto les entrega formatos sin cantidades ni conceptos llenos, que posteriormente se completan, y que los montos efectivamente recibidos son menores a los autorizados.
Para 2026 el presupuesto del INMAYA se ubicó en alrededor de 38.7 millones de pesos. De esa partida, el programa de Apoyo a Dignatarias y Dignatarios Mayas cuenta con poco más de 11 millones de pesos etiquetados específicamente para subsidios directos a los representantes indígenas.
Gabino Cruz Yeh señaló que le informaron que ya no habría recursos para las primicias y usos y costumbres de su centro ceremonial, a pesar de existir partidas disponibles. Juan Caamal Coh, de Tixcacal Guardia, indicó que desde 2026 las solicitudes no se han concretado y que, al pedir mejoras en las despensas, recibieron respuestas que consideraron denigrantes. Faustino Poot, del centro de Chumpón, detalló que en una gestión se autorizaron 6 mil pesos y solo se entregaron 4 mil, además de que se les solicitó firmar formatos en blanco.
Simón Caamal Coh reiteró que los recursos no son un “regalo”, sino instrumentos necesarios para preservar la cultura y atender necesidades de las comunidades, incluyendo apoyos de salud. Afirmó que el instituto debe servir a todos los mayas que lo requieran y pidió a la gobernadora que atienda la solicitud para que el INMAYA funcione de manera transparente y cercana a los dignatarios.



