Ciudad de México.— La presidenta de Morena, Ariadna Montiel, confirmó que mantiene diálogo con el exaspirante Rafael “Rafa” Marín y con la senadora Anahí González en el marco de la llamada “operación cicatriz”, el proceso con el que la dirigencia busca recomponer relaciones internas tras la designación de coordinadores estatales —candidatos a gobernadores— de cara a las elecciones de 2027.
Montiel lo señaló este martes en su conferencia de prensa semanal, al referirse a los estados donde quedaron inconformidades después de que se definieron las coordinaciones. En Quintana Roo, el cargo estatal recayó en Eugenio “Gino” Segura. Según la dirigente, se reunió con Marín poco después de la encuesta, ha seguido en contacto con él y también con Gino Segura y con otros militantes que la han buscado. Añadió que mantiene conversación con Anahí González, a quien describió como la senadora joven del estado. No detalló el contenido ni el alcance de esas pláticas, ni si hay acuerdos sobre las próximas coordinaciones municipales.
Las declaraciones de la dirigente de Morena han dado paso a la especulación en Cancún, donde personajes afines a Rafa Marín cuestionan si ese diálogo podría traducirse en una eventual nominación de Rafa Marín o Anahí en González para la presidencia municipal de Benito Juárez.
Montiel también se refirió al caso de Chihuahua, donde Andrea Chávez no obtuvo la coordinación estatal —que quedó en Cruz Pérez Cuéllar— y fue designada para la coordinación municipal de Ciudad Juárez, sin que se hubieran abierto aún los registros formales. Explicó que el estatuto permite a la Comisión Nacional de Elecciones tomar esas decisiones cuando cuenta con elementos suficientes, y que entre ellos están los resultados de la encuesta y la trayectoria. Afirmó que Chávez tuvo una participación destacada en la medición y que la determinación se basó en los números disponibles y en la estrategia política definida por el Comité Nacional a través de la Comisión Nacional de Encuestas.
La “operación cicatriz” forma parte del esfuerzo de la dirigencia para incorporar a quienes no resultaron designados en las coordinaciones estatales y reducir tensiones internas antes de las contiendas de 2027.




