Tulum.— Hoy, Tulum es el destino del Caribe Mexicano con mayor descenso y el segundo informe de Diego Castañón Trejo lo intentó maquillar con patrullas, cámaras y videos. El alcalde habló de un municipio en crecimiento. La realidad en la calle es de un municipio quebrado.
La ocupación hotelera está por los suelos. La propia Asociación de Hoteles reportó 10 puntos menos que en 2025. Los todo incluido no llegan al 30% y los hoteles de la zona de playa, los de 800 dólares la noche, no alcanzan ni el 20% desde mayo. Es la mayor pérdida de turismo del Caribe Mexicano, mientras en 2025 ya se había desplomado de 61.4% a 49.2% pese a que hay más cuartos.
Tema aparte lo comercios cerrados en zonas turísticas que en el pasado florecieron y que ahora están prácticamente en el abandono.
Castañón presumió que pasó de 40 a 200 cámaras y que compró 15 patrullas con 18.3 millones de pesos. No dijo que, con datos del Secretariado Ejecutivo, Tulum es primer lugar estatal en homicidios, feminicidios, robos, violencia sexual y presencia del crimen organizado. Ni una palabra de las extorsiones en la zona costera ni de los precios abusivos que ahuyentan al turista.
Tampoco habló del fraude inmobiliario. De enero a agosto de 2026 no se abrió un solo desarrollo nuevo. El 96% de la oferta es inventario viejo que no se vende y los precios ya cayeron entre 10 y 12%. Ese es el boom del que habla el Ayuntamiento.
Y mientras se aplaudía solo, dejó fuera lo más grave: Tulum es primer lugar en Quintana Roo en carencia de vivienda de calidad. Un tercio de la gente vive sin drenaje, sin luz o sin agua entubada. No hay médicos, no hay camas de hospital, no hay servicios básicos.
El informe fue un video de mentiras y campanas al vuelo. Afuera del domo, Tulum sigue con sargazo sin recolectar, playas privatizadas, taxistas cobrando en dólares y policías extorsionando.
No hay inversión que tape ese desastre.




