El Tren Maya busca expandirse al mercado de lujo: Pieles de animales, joyería y banca
Estos nuevos actos de comercio parecen dirigidos a un estrato socioeconómico alto, alejándose de la premisa original del gobierno federal.
Cancún.— La empresa paraestatal Tren Maya, administrada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ha iniciado formalmente el proceso para diversificar sus operaciones comerciales más allá del transporte ferroviario. A través de una serie de solicitudes ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), la entidad busca obtener el registro de marca para comercializar pieles de animales, artículos de joyería fina y ofrecer servicios bancarios, un giro de negocio que ha comenzado a generar controversia.
Diversificación hacia artículos de origen animal y lujo
De acuerdo con los expedientes 3498367 y 3498476, bajo la denominación “Tienda Tren Maya”, la Sedena pretende incursionar en la venta de:
Pieles de animales y cueros.
Artículos de guarnicionería (indumentaria para caballos).
Metales preciosos, aleaciones y joyería con piedras preciosas.
Artículos de relojería e instrumentos cronométricos.
Estas solicitudes, presentadas entre noviembre y diciembre de 2025, contrastan con las críticas de grupos ambientalistas que señalan una incongruencia entre la explotación de derivados animales y la narrativa de preservación ecológica del proyecto.
Incursión en el sector financiero
Además de los bienes de consumo, el expediente 3498331 revela que el Tren Maya planea registrar su marca para operar dentro del sector bancario. Esto incluye la oferta de:
Servicios financieros y monetarios.
Gestión de seguros.
Servicios inmobiliarios.
Un enfoque distante del objetivo social
Analistas y observadores señalan que estos nuevos actos de comercio parecen dirigidos a un estrato socioeconómico alto, alejándose de la premisa original del gobierno federal de que el Tren Maya sería un proyecto destinado prioritariamente a beneficiar a los sectores menos favorecidos de la región.
Actualmente, la paraestatal ya posee 32 marcas autorizadas para transporte, hoteles y restaurantes. De ser aprobadas estas nuevas peticiones por el IMPI, la Sedena tendrá el control exclusivo de estos nichos de lujo por un periodo de 10 años, consolidando un ecosistema comercial que trasciende por mucho las vías del ferrocarril.



