Cancún.— No fue un berrinche. Fue hartazgo. Decenas de familias de la Región 91 salieron este viernes con cubetas vacías y cartulinas en mano y cerraron por completo la Ruta 5, a la altura de la Chac Mool. No piden despensas. Piden agua.
Llevan más de 72 horas con las llaves secas. Sin presión, sin goteo y sin aviso. Mientras el recibo de Aguakan llega puntual, en las casas no sale ni aire.
“Ya no podemos más. Tenemos niños chiquitos y adultos mayores y no nos podemos ni bañar. Tenemos que comprar pipas de 800 pesos que no tenemos”, reclamó una de las vecinas que encabezaba el bloqueo.
El cierre es total y el efecto ya se siente hasta Kabah y López Portillo: filas de más de un kilómetro, cláxones y combis varadas. Es el tercer bloqueo por falta de agua en Cancún en lo que va del mes.
La historia se repite: reporte al 073 que nadie contesta, folio que no existe y cuadrillas que nunca llegan. Hasta que la única forma de que te escuchen es parar la ciudad.
Tránsito ya abanderó la zona, pero los vecinos advirtieron que no se moverán hasta que llegue una pipa o un supervisor con una hora real de restablecimiento, no el clásico “ya se está trabajando”.
Aviso vial: Si circula de la Región 95 hacia el centro, evite Ruta 5. Use como alterna la Ruta 4 o la avenida Francisco I. Madero hacia Chac Mool. El tráfico permanece colapsado en la zona.



