Extorsión, el principal delito que preocupa a los quintanarroenses
Las Mesas Ciudadanas de Seguridad y Justicia funcionan como un mecanismo permanente de cooperación para identificar prioridades.
Playa del Carmen.— La extorsión se ha posicionado como el delito que más inquieta a la población de Quintana Roo en la actualidad, según los resultados de las Mesas Ciudadanas de Seguridad y Justicia del estado. Así lo dio a conocer James Tobin, coordinador de estos espacios de diálogo ciudadano.
Tobin explicó que los análisis y discusiones en las mesas revelan un cambio notable en la percepción ciudadana sobre la inseguridad. Delitos como la extorsión y la trata de personas, que antes no destacaban tanto en el debate público, ahora se perciben con mayor claridad por su impacto directo en la vida diaria y la economía familiar.
Uno de los logros más relevantes, según el coordinador, es el incremento en las carpetas de investigación abiertas por estos delitos. Este aumento refleja una mayor confianza de la ciudadanía hacia las autoridades para denunciar y dar seguimiento a los casos. Tobin aclaró que este repunte no necesariamente indica un crecimiento real de la delincuencia, sino una mayor visibilización y disposición a reportar los hechos.
En otros ámbitos de seguridad, se han registrado avances positivos gracias a la colaboración entre sociedad civil, sector empresarial y autoridades de los tres niveles de gobierno. Entre ellos destaca la disminución en los índices de robo de motocicletas y vehículos, un problema que durante años afectó a varios municipios, incluido Playa del Carmen.
Las Mesas Ciudadanas de Seguridad y Justicia funcionan como un mecanismo permanente de cooperación para identificar prioridades, evaluar estrategias y proponer acciones concretas que fortalezcan la seguridad en el estado.
De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la extorsión destaca por su alto impacto económico y psicológico, al afectar a comerciantes, trabajadores y familias enteras, y por generar un ambiente de miedo que desalienta las denuncias.
Expertos coinciden en que fortalecer la confianza en las instituciones es fundamental para combatir este delito. Tobin enfatizó que el principal desafío radica en sostener la coordinación interinstitucional y asegurar que las denuncias se conviertan en investigaciones efectivas, sanciones ejemplares y medidas preventivas, con el fin de devolver la tranquilidad a las comunidades quintanarroenses.


