Cancún.— Inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), acompañados por elementos de la Guardia Nacional, se presentaron en el inmueble de José Juárez Gil (”Pepe Tigre”) con el propósito de revisar el jaguar que mantiene en ese lugar y avanzar en la clausura del sitio. Quienes resguardan el lugar les negaron el acceso al argumentar que no mostraban una orden judicial. Sin ese respaldo, el personal federal se retiró.
El episodio no es aislado. El caso arrastra años de inspecciones, procedimientos administrativos y decomisos. En 2011, Profepa y la entonces PGR aseguraron ocho tigres y dos jaguares en predios vinculados a Juárez Gil, al considerar irregularidades en la tenencia y las condiciones de los animales. El restaurante que en su momento funcionó como atracción turística —con felinos a la vista de comensales— nunca se recuperó del todo tras el huracán Wilma de 2005 y posteriores intervenciones.
Juárez Gil denunció el operativo reciente como un intento de intimidación para quitarle el animal y clausurar la propiedad. Según su versión, el jaguar no está maltratado ni abandonado: dice que está sano, que recibe atención veterinaria y que come unos seis kilos de carne al día. También sostiene que cuenta con documentos de Semarnat, Profepa y CITES, aunque en videos recientes no se han exhibido con claridad vigencia, folio ni condiciones de manejo.
En septiembre de 2026, recorridos de youtubers e influencers por las instalaciones deterioradas volvieron a mostrar al felino y a reactivar el debate público sobre el sitio.
Allegados al predio aseguran que las autoridades pretenden retirarle el último ejemplar que queda bajo su resguardo y convocaron a una manifestación pacífica el domingo 27 de septiembre, a las 10:00 horas, en la Zona Hotelera, para pedir que se revise el caso.
El jaguar es una especie protegida. Su permanencia en cautiverio exige registro, plan de manejo y condiciones verificables. La versión del propietario y la obligación de la autoridad ambiental de comprobar el estatus legal y el bienestar del animal siguen enfrentadas; el operativo de esta semana no resolvió esa controversia porquno se concretó el ingreso.


