Cancún, México.— El “candidato” de Morena a la gubernatura de Quintana Roo, Eugenio “Gino” Segura Vázquez —senador con licencia y coordinador estatal de la “Defensa de la Transformación”—, se presenta como picapleitos de la 4T. En un video de casi 90 segundos subido a su cuenta de X, el joven de 32 años (nacido el 7 de febrero de 1994 en Cancún) se lanza con solemnidad a defender la narrativa oficial: que la “mafia electoral” y la corrupción en el INE “todo empezó en el sexenio de Salinas”.
Palabras textuales del video: “México conoce, con documentos, la Secretaría Anticorrupción… Todo empezó en el sexenio de Salinas… Esas empresas eran del mismo grupo… en defensa de la democracia… Por eso enfrenta a los oligopolios sin titubeos… Como Coordinador de la Defensa de la Transformación… Y defiendo este movimiento”.
El problema es de calendario y de historia básica. Los hechos que Sheinbaum y su séquito señalan (antecedentes de proveedores como los hermanos Hernández Casillas en Renapo y Cisen, alrededor de 1988-1989, bajo Gobernación de Gutiérrez Barrios) ocurrieron cuando el INE ni existía. En 1988 la organización electoral era de la Comisión Federal Electoral bajo la Secretaría de Gobernación; el IFE llegó después y el INE aún más tarde. Gino, en 1988, no solo no era un niño: no había nacido. Nació seis años después. En 1989 tampoco existía.
El “jovencito imberbe” (economista del ITAM, con apenas una década en política) se dedica a repetir como loro la línea de la presidenta Claudia Sheinbaum, que busca diluir el escándalo actual de contrataciones y conflictos de interés en el INE (y la gestión de Taddei) echando la culpa “desde Salinas” y el “viejo régimen”. Es el clásico zalamero de Morena: se pone el saco de combatiente contra los oligopolios y la “mafia electoral” de hace casi 40 años, cuando él todavía no estaba en el mundo, para parecer crítico y leal al mismo tiempo.
Mientras tanto, en Quintana Roo se perfila como la continuidad de la 4T local rumbo a 2027, con el respaldo del aparato. El video, dirigido a la militancia, es puro teatro de defensa del movimiento. Los hechos de 1988-1989 son de otra época; Gino solo aporta la repetición entusiasta y la juventud que le permite no haber vivido nada de aquello. Un picapleitos de laboratorio, no de historia.




