Hombre muere en Chetumal tras salvaje ataque con cuchillo perpetrado por una vecina adicta a las drogas
La mujer escapó del lugar donde estaba recluida, saltó la albarrada de la vivienda de la víctima —quien se encontraba enfermo— y lo atacó salvajemente con un cuchillo.
Chetumal.— Tras más de 36 horas de agonía, un hombre falleció en Chetumal a causa de múltiples heridas provocadas con arma blanca por una vecina con historial de adicciones, en la colonia Fraternidad Antorchista.
La presunta responsable, identificada como Yuliana, fue detenida y puesta a disposición de las autoridades para que se determine su situación legal.
El hecho ocurrió la mañana del martes, cuando se reportó inicialmente un caso de violencia intrafamiliar. El herido fue trasladado de urgencia al Hospital General de Chetumal con pronóstico grave.
Aunque en un primer momento se señaló que la agresora era su pareja sentimental, familiares del occiso aclararon que se trataba de una vecina. Según sus versiones, Yuliana padece adicciones a drogas y alcohol desde hace años. En diciembre pasado fue internada en un centro de rehabilitación (“anexo”), pero antes de su reclusión ya había agredido al hombre con un machete en el pecho y lo había amenazado de muerte.
El martes, la mujer escapó del lugar donde estaba recluida, saltó la albarrada de la vivienda de la víctima —quien se encontraba enfermo— y lo atacó salvajemente con un cuchillo, causándole 13 heridas, varias de ellas de gravedad.
Los gritos de auxilio alertaron a los vecinos. Al percatarse de la presencia de testigos, la agresora arrojó el arma y volvió a saltar la barda para intentar huir. Sus propios familiares la detuvieron, la amarraron y la entregaron a la Policía Ministerial de Investigación (PMI).
Paramédicos llevaron al herido al nosocomio, donde fue intervenido, pero su estado se mantuvo reservado. Lamentablemente, tras más de un día y medio de lucha, falleció a causa de lesiones en órganos vitales.
Las autoridades continúan con las investigaciones para deslindar responsabilidades.


