La miel sagrada de los Mayas está en peligro: por eso buscan blindarla geográficamente como tesoro único
Pero el problema no es solo el fraude. La abeja misma está en jaque.
Felipe Carrillo Puerto.— La miel de abeja melipona, producida por la abeja sin aguijón Melipona beecheii (la xunán kab sagrada para los mayas), enfrenta un riesgo real de desaparecer o perder todo su valor. No es solo una miel más dulce o más cara: es un producto único con propiedades que la distinguen radicalmente de cualquier otra. Más ácida, menos viscosa, con un sabor y aroma que vienen directo del néctar de la selva maya, y con efectos medicinales documentados desde hace siglos: antibacteriana potente, cicatrizante, útil para infecciones oculares, respiratorias, digestivas y problemas de piel.
Sin protección, esa singularidad se diluye rápido. En el mercado ya circulan mieles adulteradas, procesadas o de otras abejas que se venden como “melipona” y cobran precios premium por fraude. Un litro auténtico puede valer 15 o 20 veces más que la miel común, pero sin un blindaje legal cualquiera pone la etiqueta y engaña al consumidor. La Indicación Geográfica cierra esa puerta: solo la miel que sale de la zona específica (Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos, Tulum), recolectada con métodos tradicionales mayas en colmenas de jobón (troncos huecos), podría llevar el nombre protegido.
Pero el problema no es solo el fraude. La abeja misma está en jaque. Depende de la selva baja caducifolia para alimentarse y polinizarla; deforestación masiva, insecticidas agrícolas, sequías prolongadas por cambio climático y expansión turística arrasan su hábitat. Hay más de 100 productores identificados —casi todos mayas, muchos con solo unas pocas colmenas para autoconsumo o venta local—. Si las meliponas se van, se pierde la polinización natural de la selva, la tradición prehispánica que se hereda generación tras generación y el ingreso complementario de comunidades rurales que no viven del turismo de playa.
Sin protección, el dinero se queda en intermediarios y la miel sigue vendiéndose barata a granel. Con Indicación Geográfica, se convierte en producto premium: gourmet, ético, cultural, apto para exportación, turismo experiencial y nichos de salud. Los productores podrían cobrar más justo, vender directo y fortalecer su economía sin depender de cadenas grandes. Es pasar de ser un recuerdo etnográfico a algo que genera prosperidad real en la Zona Maya.
El Gobierno de Quintana Roo solicitó formalmente ante el IMPI la Declaración de Protección a la Indicación Geográfica para la “Miel de Abeja Melipona del Corredor de la Zona Maya de Quintana Roo”.


