Mataron a Mario Machuca por el control de la dirigencia sindical de la CROC, revela el fiscal de Quintana Roo Raciel López
Finalmente, el fiscal Raciel López anunció que la investigación entra en una nueva fase.
Cancún.— El fiscal general del estado, Raciel López Salazar, confirmó este lunes que el asesinato de Mario Machuca, dirigente de la CROC en Benito Juárez, tuvo como móvil principal la disputa por el control de la dirigencia sindical. “La línea más sólida de este homicidio es por el control del organismo sindical de Benito Juárez”, declaró durante la mesa de seguridad celebrada en Cancún.
Machuca fue ejecutado el pasado 4 de agosto con siete disparos de arma calibre .45 mientras se encontraba en su vehículo en el estacionamiento de una empresa automotriz en la Supermanzana 42. Los agresores, identificados como Ángel Yair N y Arnulfo N, lo siguieron en motocicleta y uno de ellos, disfrazado como repartidor, se acercó al auto y le disparó a quemarropa. “Una bala fue mortal, la que le atravesó el corazón”, precisó el fiscal.
Tras el crimen, los agresores abandonaron la motocicleta, la mochila de reparto y otros artículos en la Supermanzana 27. “Dichos artículos fueron asegurados por la policía esa misma tarde”, informó López. La necropsia confirmó que la causa de muerte fue traumatismo torácico por arma de fuego.
Los presuntos responsables habían llegado desde la Ciudad de México el 1 de agosto, hospedándose primero en un hotel y luego en un departamento rentado por un tercer cómplice, Óscar Guillermo, alias Tyson. “Tras cometer el homicidio el 4 de agosto, los agresores abandonaron el departamento y se dirigieron hacia Playa del Carmen, donde pasaron la noche en un hotel y al día siguiente tomaron un vuelo del aeropuerto internacional Felipe Carrillo Puerto con destino al aeropuerto Felipe Ángeles”, detalló el fiscal.
Un cateo en el departamento permitió localizar el arma homicida, una Sig Sauer calibre .40, de uso exclusivo del Ejército. “La prueba de balística microcomparativa dio resultado positivo con los cartuchos recolectados en la escena del crimen”, confirmó López.
Gracias a la coordinación con autoridades federales y capitalinas, los tres implicados fueron detenidos el 7 de agosto en la Ciudad de México. “Durante la captura de Ángel Yair, este llevaba la misma gorra que utilizó cuando presuntamente privó de la vida al líder sindical, en tanto que Arnulfo vestía el mismo pantalón que usó el día de los hechos”, señaló.
Los detenidos fueron trasladados a Quintana Roo y se encuentran bajo prisión preventiva. Su situación jurídica se definirá el próximo 15 de agosto.
Finalmente, el fiscal Raciel López anunció que la investigación entra en una nueva fase: “Ya se detuvieron a los presuntos autores materiales. En esta segunda etapa que viene vamos a descubrir quiénes son las personas que mandaron asesinar a la víctima”.
Versión estenográfica palabras del fiscal Raciel López
En torno a los casos relevantes de la semana, quiero informarles los avances de este lamentable homicidio de Mario N, quien era líder sindical de Benito Juárez, ocurrido el pasado 4 de agosto cuando fue privado de la vida con siete impactos y armas de fuego calibre 45 por dos agresores que se transportaban a bordo de una motocicleta en un estacionamiento de una empresa automotriz ubicada en la avenida Cabá y Chensa de la Supermanzana 42 en esta localidad. El día del homicidio, la víctima se encontraba a bordo de su vehículo de la marca Chevrolet cuando se detuvo alrededor de las 13 horas con 30 minutos en el estacionamiento de la citada empresa automotriz mientras le daban seguimiento por los dos homicidas en una motocicleta. Los investigados se detuvieron en la entrada de dicho estacionamiento, en donde uno de ellos permaneció a bordo de la motocicleta y el otro cargando una mochila en la espalda de una empresa repartidora de comida, se acercó al vehículo de la víctima, quien intentaba estacionarse, siendo alcanzado por este agresor, quien le disparó en siete ocasiones con el arma de fuego que le ha causado la muerte instantánea al líder sindical. Después de perpetrar el homicidio, los dos sujetos huyeron de lugar y abandonaron momentos después en un andador de la Supermanzana 27, la motocicleta, la mochila de reparto que contenían sudaderas, cubrebocas y dos cascos utilizados por los agresores. Dichos artículos fueron asegurados por la policía esa misma tarde. En el lugar de los hechos se recopilaron siete casquillos percutidos calibre 45 mm de uso exclusivo del ejército armado y fuerza aérea. De conformidad con la necropsia de ley, se estableció que la víctima falleció por traumatismo toráxico provocado por impactos de arma de fuego. Una bala fue mortal, la que le atravesó el corazón.
De acuerdo a las indagatorias de campo, técnica y de gabinete, se estableció la identidad de los homicidas como Ángel Yair N y Arnulfo N, quienes viajaron de la Ciudad de México a Benito Juárez el pasado primero de agosto. Se hospedaron en un hotel del centro de la ciudad. Posteriormente se cambiaron a un departamento rentado del 2 al 6 de agosto a través de una plataforma digital realizada por un tercer cómplice de nombre Óscar Guillermo. Tras cometer el homicidio el 4 de agosto, los agresores abandonaron el departamento y se dirigieron hacia Playa del Carmen, donde pasaron la noche en un hotel y al día siguiente tomaron un vuelo del aeropuerto internacional Felipe Carrillo Puerto con destino al aeropuerto Felipe Ángeles en el Estado de México. Continuando con las investigaciones, los elementos de la policía realizaron un cateo en el departamento donde se hospedaron los presuntos responsables, localizando en el lugar un arma de fuego, marca Sig Sauer, calibre 40, del uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, misma que de conformidad con la prueba de balística microcomparativa dio resultado positivo con los cartuchos recolectados en la escena del crimen por los peritos especialistas en criminalística de campo. Es decir, se trata de la misma arma de fuego que privó de la vida al líder sindical.
Una vez corroborada la información de la fuga de los probables responsables que se dirigieron a la Ciudad de México, se fortaleció el trabajo de inteligencia y se comisionó a un grupo especial de la policía de investigación de la fiscalía, quienes en una gran coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana que encabeza el señor secretario Omar García Harfush y la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, se ubicó y se detuvo el 7 de agosto a tres personas por su probable participación del homicidio calificado en agravio de Mario, quienes se encontraban en la ciudad capital. Los detenidos responden a los nombres de Ángel Yair, de 21 años de edad, originario del estado de Puebla, presunto autor material del homicidio calificado en agravio del líder. Arnulfo N, de 34 años de la Ciudad de México, quien conducía la motocicleta utilizada el día del crimen. Y Óscar Guillermo, alias Tyson, quien contrató a los presuntos asesinos. Es de resaltar que durante la captura de Ángel Yair en la Ciudad de México, este llevaba la misma gorra que utilizó cuando presuntamente privó de la vida al líder sindical, en tanto que Arnulfo vestía el mismo pantalón, el mismo pantalón que usó el día de los hechos.
Tras la captura realizada por el grupo interinstitucional en la Ciudad de México, Ángel Yair, Arnulfo y Óscar Guillermo fueron trasladados a este municipio, donde fueron puestos a disposición del juez de control, quien les impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa en tanto se determina su situación jurídica el 15 de agosto para que enfrenten su proceso por la probable participación en el delito de homicidio calificado en agravio de Mario N. Quiero manifestarles que la línea más sólida de este homicidio es por el control del organismo sindical de Benito Juárez. No se descarta que puedan surgir otras líneas de investigación en el transcurso de la integración de las indagatorias. Déjenme comentarles que esta es la primera etapa de la investigación. Ya se detuvieron a los presuntos autores materiales. En esta segunda etapa que viene vamos a descubrir quiénes son las personas que mandaron asesinar a la víctima.


