Cozumel, México.— El Colectivo Ciudadano Isla Cozumel denunció la existencia de un mercado negro de transferencia de permisos para embarcaciones en el Parque Nacional Arrecifes de Cozumel. En ese esquema, autorizaciones otorgadas originalmente a embarcaciones pequeñas se utilizan para operar barcos de mayor capacidad, con la omisión o el consentimiento tácito de la autoridad.
El oceanólogo Adrián Villegas, integrante del colectivo, señaló además que han intentado dialogar con la dirección del Parque Nacional, pero las solicitudes enviadas por correo y mensajes no han recibido respuesta.
La denuncia se enmarca en el ingreso descontrolado de motos acuáticas al interior del área protegida, documentado en un video que circuló en redes sociales. En las imágenes se observa una carrera de estos vehículos dentro del polígono, incluso en zonas prohibidas.
Según Villegas, el hecho está ligado a un cruce organizado por una empresa de tours que vende paseos en motos acuáticas desde Playa del Carmen hacia Cozumel. En esa travesía dos personas fueron reportadas como desaparecidas en el mar; hasta ahora solo una ha sido localizada. Hay indicios de que el traslado no contó con permiso de Capitanía de Puerto.
Quienes sí llegaron a la isla recorrieron después de forma desordenada la poligonal del parque. “Ya parece parque de diversiones aquí el Parque Nacional”, afirmó el especialista.
Una solicitud de transparencia de 2025 reveló que hay casi 4 mil personas autorizadas para ingresar entre tripulantes y pasajeros, cifra que supera el límite de 2 mil visitantes diarios mencionado en reuniones de la Conanp.
El Programa de Manejo lleva casi diez años en revisión sin avances y no existe un estudio actualizado de capacidad de carga. El documento vigente contempla más de 30 motos acuáticas autorizadas en polígonos específicos, aunque sin coordenadas claras.
Villegas atribuyó la repetición de estos hechos a la inacción de la Conanp y a la falta de coordinación con Capitanía de Puerto. El colectivo pedirá la lista actualizada de vehículos autorizados para 2026 y busca que el nuevo Programa de Manejo establezca un tope real de visitantes y una regulación estricta o la prohibición de las motos acuáticas en la zona arrecifal.


