Cancún.— Lo dice el propio Secretario de Turismo: vienen los peores meses del año. Bernardo Cueto Riestra anticipó que agosto, septiembre y octubre serán complicados para el Caribe Mexicano, pese a que el estado ya superó los 10 millones de turistas en lo que va del año.
No es un mal pronóstico, es la confirmación de lo que ya se siente en las calles y en los hoteles.
El primer semestre ya fue retador, reconoció. ¿Por qué? La tormenta perfecta:
La quiebra de Spirit Airlines, que nos quitó de un plumazo 120 mil asientos de avión.
El costo de la turbosina por las nubes.
El peso fuerte que ya no le conviene al americano.
La inflación, la incertidumbre en los mercados y boletos de avión cada vez más caros.
La combinación nos pegó.
Lo importante: cierres de hoteles y rescate hasta noviembre.
Cueto confirmó lo que el sector ya habla en voz baja: algunos hoteles de la Riviera Maya y Puerto Morelos evaluarán operar de manera estacional. Es decir, cierres escalonados, apagando pisos o torres completas para aguantar la temporada baja.
El destino sigue abierto los 365 días, dice el gobierno, pero la realidad es que habrá hoteles que bajarán la cortina temporalmente.
La luz al final del túnel, según el Secretario, llega hasta noviembre.
Para entonces, prometen que regresarán los vuelos de temporada de Estados Unidos y Canadá hacia Cancún, Cozumel y Tulum. Ahora mismo están en plena negociación para recuperar frecuencias con Sudamérica, mercado nacional y Europa.
En resumen: agosto se sufre, septiembre se aguanta y octubre se sobrevive. La recuperación, si llega, será hasta noviembre.


