Cancún.- Autoridades ambientales ordenaron el traslado de 9 delfines de Dolphin Discovery en Quintana Roo tras detectarse afectaciones graves en su salud, en medio de la crisis que tiene a la empresa al borde de la desaparición.
De acuerdo con reportes confirmados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), los ejemplares — 2 hembras y 7 machos del delfinario adjunto a Ventura Park, en la zona hotelera de Cancún — serán movidos a espacios adecuados donde puedan recibir atención médica especializada, en un proceso supervisado por instancias federales.
El caso no es nuevo. Profepa clausuró ese delfinario en octubre de 2025 y aseguró a los 9 delfines, que ya presentaban enfermedades previas, algunas graves. Desde entonces permanecen bajo resguardo del Estado mexicano, con alimentación y monitoreo diario de la calidad del agua, según la propia dependencia.
El rescate se da mientras la empresa se hunde:
1. Cuentas congeladas: Un juez federal negó en febrero de 2026 el descongelamiento de cuentas bancarias de Dolphin Discovery, a solicitud de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), por presuntas irregularidades administrativas y fiscales y probable lavado de dinero. La FGR mantiene abierta la investigación.
2. Cierre de parques: Ventura Park anunció en enero de 2025 el cese de operaciones indefinido por mantenimiento y cerró de forma definitiva tras operar dos años de forma irregular dentro de un Área Natural Protegida, según Semarnat.
3. Reforma letal: Desde julio de 2025, tras la reforma al artículo 60 Bis de la Ley General de Vida Silvestre, Profepa inició inspecciones sin denuncia en todos los delfinarios del país — Quintana Roo concentra 17 de los 34 que existen en México —. La ley prohíbe espectáculos con cetáceos, el nado con delfines y su reproducción en cautiverio, salvo fines científicos.
4. Denuncias de abandono: En abril de 2026 videos virales mostraron a los 9 delfines inmóviles bajo el sol en albercas del parque cerrado. La organización Veeleaf alertó que están en situación crítica y urgió su traslado inmediato a corrales marinos. SEMA Quintana Roo tuvo que salir a negar el abandono.
Profepa reconoce que el proceso de reubicación está detenido por protocolos estrictos y por la condición de salud de los ejemplares, que requieren evaluaciones clínicas visuales diarias y estudios de laboratorio mensuales.
El caso reaviva el debate sobre el modelo turístico de nado con delfines en el Caribe mexicano, una industria que sostenía a cerca de 1,500 empleados directos en México y mil más en el extranjero, y que hoy enfrenta su posible extinción.


