Otra vez: Fallas provocan largas filas de adultos mayores en el Banco del Bienestar de Cancún
Como consecuencia, los pensionados no logran disponer de efectivo en cajeros automáticos y se ven forzados a presentarse en ventanilla para pedir el desbloqueo del plástico.
Cancún.— Beneficiarios de las tarjetas de fondos federales reportaron fallas y dificultades para retirar dinero, por lo que han tenido que acudir personalmente a las sucursales del Banco del Bienestar, lo que ha generado largas filas en Cancún.
Decenas de adultos mayores han tenido que esperar varias horas en las instalaciones de esos bancos de la ciudad, convirtiendo el cobro de su pensión en una verdadera odisea. Las quejas principales giran en torno al bloqueo inesperado de las tarjetas, un inconveniente que se presenta aunque el NIP sea ingresado correctamente y que, según reportes, afecta a usuarios en todo el país y la solución no depende de las sucursales locales, a decir de los propios trabajadores de esa institución.
Como consecuencia, los pensionados no logran disponer de efectivo en cajeros automáticos y se ven forzados a presentarse en ventanilla para pedir el desbloqueo del plástico. El proceso suele demorar entre tres y cuatro horas, un tiempo excesivo para personas de la tercera edad o con problemas de movilidad, muchas de las cuales deben permanecer de pie bajo el sol.
En varios casos se requiere formar doble fila: una para ingresar al banco y otra para ser atendido en caja, lo que alarga aún más la espera. A esto se suman los beneficiarios que extraviaron su tarjeta, nunca la recibieron o enfrentan cualquier otro impedimento que exige atención presencial.
La coincidencia del depósito de la pensión con el fin de semana reciente provocó una concentración masiva de personas desde muy temprano, saturando las sucursales.
Durante un sondeo informal entre los afectados, el descontento fue evidente. Varios usuarios cuestionaron la falta de mecanismos eficientes en una institución federal para prevenir estas aglomeraciones y garantizar un servicio más digno.
En los alrededores de las sucursales han surgido iniciativas informales: vecinos venden antojitos, agua, café y ofrecen renta de sillas o bancos por 10 pesos, un servicio que ha sido bien aceptado ante la ausencia de comodidades para quienes esperan durante horas.
A pesar de que las fallas en el Banco del Bienestar se repiten periódicamente, los beneficiarios señalan que no se han implementado soluciones de fondo, lo que obliga a los adultos mayores a seguir soportando cansancio extremo, largas filas y desgaste físico solo para acceder al dinero que les corresponde por derecho.


