Cancún.— En el marco del Día Mundial del Turismo, el obispo de la diócesis Cancún-Chetumal, Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, exhortó a las autoridades a redoblar esfuerzos en materia de seguridad para garantizar la confianza de los visitantes y preservar el atractivo turístico de Quintana Roo: “es de vida o muerte tener seguro, estable, pacífico, el paraíso”, expresó el prelado.
“Hay que hacer un esfuerzo redoblado porque si no, de otra cosa, es de vida o muerte tener seguro, estable, pacífico, el paraíso. Tenemos un paraíso de arena, de mar, de selva, pero también estamos un paraíso social y humano y como lo han hecho en otros países, que todo mundo se ponga de acuerdo para poner efectivamente a funcionar todos los recursos que existen.”
El obispo enfatizó la necesidad de implementar políticas públicas que mejoren la calidad de vida de los habitantes y promuevan un entorno seguro, en colaboración con empresas que ofrezcan condiciones laborales justas, para fortalecer la imagen de Quintana Roo como un destino turístico seguro y acogedor.


