Pilares del Tren Maya reventados bajo las cavernas, reporta buzo de "Selvame MX"; Más de 10 mil piezas entran al acuífero; advierte riesgo inminente
“Lo que estamos viendo ahora no es nada comparado con lo que se avecina”,
Playa del Carmen.— El buzo José Urbina Bravo, e integrante del colectivo Sélvame MX, lanzó nuevas críticas contra el proyecto del Tren Maya y alertó sobre posibles riesgos estructurales y ambientales en los tramos construidos sobre cavernas y acuíferos de la región.
Urbina Bravo señaló que más de 10 mil columnas sostienen el viaducto y que estas estructuras penetran directamente en el acuífero a diferentes profundidades.
“Hay más de 10 mil columnas soportando el tren. Estas columnas entran al acuífero y van a diferentes profundidades”, explicó.
El buzo advirtió que algunos materiales utilizados podrían degradarse con el paso del tiempo debido al contacto constante con agua salada y las condiciones propias del subsuelo de Quintana Roo. Además, cuestionó la viabilidad del mantenimiento futuro de las estructuras sumergidas, pues algunas zonas resultan de difícil acceso incluso para buzos especializados.



“Lo que estamos viendo ahora no es nada comparado con lo que se avecina”, sentenció el integrante de Sélvame MX.
Urbina Bravo también se refirió a los recientes reportes de pilares reventados y hundimientos. Según él, estos problemas no se deben a fallas en los cálculos estructurales, sino a la pobre calidad de los materiales empleados en la construcción.
“Los pilares reventados no se reventaron porque el cálculo falló, se reventaron por la pobre calidad”, aseguró.
El especialista recordó que estos incidentes y los trabajos correctivos que se realizan actualmente ya habían sido anticipados por diversos especialistas y activistas que advirtieron desde el inicio sobre los riesgos de construir sobre un territorio de alta fragilidad kárstica.
Las declaraciones de Urbina Bravo se suman a las voces que continúan cuestionando la sustentabilidad a largo plazo del Tren Maya en la zona sur de Quintana Roo.


