Plan B de Sheinbaum golpea a políticos de QR: ¿Cuántas de las 117 regidurías perderán?, ¿De cuánto será el recorte al Congreso?
Sin cifras exactas de curules perdidas por entidad o municipio, la incertidumbre genera tensión.
Cancún.— El Plan B de Claudia Sheinbaum recorta gastos en congresos locales y reduce regidores en ayuntamientos, impactando directamente a la clase política quintanarroense que busca posiciones en el Congreso estatal y los 11 cabildos municipales. Sin detalles precisos aún, el ajuste amenaza con eliminar puestos clave, limitando oportunidades para aspirantes y concentrando poder en menos manos.
En el Congreso de Quintana Roo, con 25 diputados (15 de mayoría y 10 proporcionales), el tope presupuestal cortará recursos operativos –actualmente superiores a 21 millones por legislador–, sin tocar el número de escaños. Esto reduce la viabilidad de estas chambas para políticos emergentes, forzando eficiencia o despidos en staff, y debilita la oposición en un estado dominado por Morena y aliados.
El golpe mayor cae en los cabildos: 117 regidores totales (15 en municipios grandes como Benito Juárez, Solidaridad y Othón P. Blanco; 9 en los demás). La reducción propuesta, justificada por “gastos elevados”, podría eliminar 20-35 puestos si se aplica un corte del 20-30% proporcional, basado en patrones nacionales. Municipios en expansión como Tulum o Puerto Morelos verían ayuntamientos más pequeños, agilizando decisiones pero erosionando pluralidad y representación local, lo que favorece a incumbentes y partidos mayoritarios.
Cuantificando: Con Quintana Roo representando 1.5% de la población nacional, los ahorros estimados de 4 mil millones a nivel federal liberan unos 60 millones locales para infraestructura, pero a costa de empleos políticos. Aspirantes a las intermedias de 2027 –de Morena, PT, PVEM u oposición– pierden espacios: menos regidurías significan menos plataformas para novatos o minoritarios, potenciando clientelismo y reduciendo competencia.
Sin cifras exactas de curules perdidas por entidad o municipio, la incertidumbre genera tensión: ¿cuántos regidores por cabildo se van? ¿Cómo afecta la gobernanza en ayuntamientos turísticos con alta demanda de servicios? Críticos ven un tiro a la democracia local; defensores, un freno a privilegios. El Congreso federal decide con mayoría simple, y Quintana Roo deberá adaptar, pero el mensaje es claro: menos puestos, menos chamba para la élite política.


