Polémica por el megaproyecto “Perfect Day México” de Royal Caribbean en Mahahual: Sheinbaum prioriza el equilibrio ecológico y Semarnat evalúa su futuro
La empresa asegura que el proyecto cumplirá con la legislación mexicana, preservará unas 45 hectáreas de manglar y selva.
Mahahual.— El proyecto turístico “Perfect Day México”, impulsado por Royal Caribbean en Mahahual, se mantiene en el centro de una fuerte controversia ambiental y social. La presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó el lunes que el gobierno federal no autorizará obras que pongan en riesgo el equilibrio ecológico, particularmente el arrecife mesoamericano, y sugirió que, de avanzar, podría reubicarse.
¿Qué es Perfect Day México?
El complejo, anunciado en 2025, contempla un parque acuático y turístico de aprox. 90-107 hectáreas con más de 30 toboganes (los más altos de América Latina), seis piscinas, tres playas, 12 restaurantes y 24 bares. La inversión rondaría los 1,000 millones de dólares. Se planea recibir hasta 20,000 visitantes diarios (frente a una población local de unos 2,600 habitantes) y replicar el modelo de CocoCay en Bahamas. Royal Caribbean ya adquirió el control del Puerto Costa Maya.
La empresa asegura que el proyecto cumplirá con la legislación mexicana, preservará unas 45 hectáreas de manglar y selva, y se desarrollará en terrenos previamente impactados, priorizando conservación y restauración. Afirma que no hay construcción activa y que sigue en proceso de permisos.
La polémica y las críticas ambientales
Ambientalistas, habitantes locales y organizaciones como Greenpeace México advierten de daños irreversibles:
Destrucción de manglares y humedales protegidos.
Amenaza al Sistema Arrecifal Mesoamericano (segundo arrecife más grande del mundo) por contaminación, aumento de tráfico marítimo y desechos.
Presión sobre recursos hídricos, generación de cientos de miles de toneladas de residuos y afectación a 300 especies de fauna.
Turismo masivo sin capacidad en una comunidad pequeña, con posibles impactos en tortugas marinas y biodiversidad.
Greenpeace desplegó una manta en Palacio de Bellas Artes (“Perfect Day: toboganes o protección ambiental”) y entregó un análisis de más de 100 páginas con inconsistencias en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA). La campaña “Salvemos Mahahual” en Change.org ha superado las 300,000-365,000 firmas.
Se han presentado amparos por irregularidades en el cambio de uso de suelo (aprobado en “fast track” sin suficiente participación ciudadana, según colectivos como DMAS). Algunas suspensiones fueron desechadas recientemente, pero el proyecto no tiene autorización ambiental federal y la construcción física está detenida.
Declaraciones recientes de autoridades
Claudia Sheinbaum (18 de mayo de 2026, en la mañanera): “Le pedí a Alicia Bárcena [Semarnat] revisar muy bien. No debemos hacer nada que afecte a esa zona que tiene un equilibrio ecológico muy importante y particularmente para los arrecifes. (...) No vamos a hacer nada que ponga en riesgo el equilibrio ecológico. (...) Si se va a hacer, tiene que ser en otro lugar”.
Semarnat: El proyecto “continúa en proceso de evaluación ambiental y, a la fecha, no cuenta con autorización alguna para su desarrollo, construcción u operación”.
La gobernadora Mara Lezama ha señalado que se debe escuchar al pueblo de Mahahual.
Contexto
El proyecto se anunció con el respaldo inicial del gobierno federal como inversión para el sureste, vinculada al Tren Maya.
Críticos (incluyendo buzos, antropólogos y locales) destacan que Mahahual depende del turismo de bajo impacto (buceo, snorkel) y que un modelo masivo podría alterar irreversiblemente su vocación.
Royal Caribbean niega daños y enfatiza beneficios económicos y empleos.
Hasta el cierre de esta nota (19 de mayo de 2026), Semarnat mantiene la revisión sin resolución definitiva. La presión ciudadana, protestas y pronunciamientos presidenciales mantienen el caso en el foco nacional e internacional, reabriendo el debate sobre turismo sostenible vs. megaproyectos en el Caribe mexicano.
El futuro de Perfect Day dependerá del dictamen ambiental federal. Cualquier autorización deberá priorizar, según las palabras de la presidenta, la protección del arrecife y el manglar sobre cualquier otro interés.


