Sargazo cobra la vida de una tortuga en Mahahual; quedó atrapada entre las rocas
La acumulación masiva de esta macroalga en las playas históricas de desove está obligando a las hembras a buscar otros lugares para poner sus huevos.
Mahahual.— La invasión de sargazo en la Costa Maya volvió a tener consecuencias mortales. Una tortuga marina murió tras quedar varada entre las rocas de la zona costera, en un punto que no es de anidación.
El caso fue confirmado por Víctor Rosales Hernández, fundador y presidente de Proyecto Aak Mahahual A.C., organización que desde hace años protege a los quelonios en el sur de Quintana Roo.
De acuerdo con Rosales, el reporte ciudadano entró el 25 de julio. El equipo acudió de inmediato, pero cuando llegaron al sitio el ejemplar ya había muerto. Lo calificó como “un caso muy desafortunado”.
La causa, explica, no es aislada. La acumulación masiva de esta macroalga en las playas históricas de desove está obligando a las hembras a buscar otros lugares para poner sus huevos, sitios improvisados, con más rocas, más pendiente y mayor peligro. En ese intento por adaptarse, esta tortuga terminó atrapada y sin salida.
Tras el hallazgo, Proyecto Aak Mahahual activó el protocolo oficial: se dio aviso a las autoridades ambientales y se procedió al entierro del ejemplar conforme a la norma.
El activista agradeció la intervención del equipo del Programa de Recuperación y Restauración de Ecosistemas y Especies Prioritarias (PROREST) y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en el Caribe Mexicano, con quienes trabajan de forma coordinada junto al comité de vigilancia ambiental participativa y la Profepa.
Proyecto Aak Mahahual no es una organización nueva en la zona. Fundada por el propio Rosales, está integrada por lancheros, prestadores de servicios turísticos, biólogos y voluntarios de Mahahual, en el municipio de Othón P. Blanco. Su trabajo es permanente.
Cada temporada documentan en promedio 30 nidos de tortuga caguama, además de nidos de tortuga verde, en áreas de alto valor ecológico. Toda esa información la comparten con Semarnat y Conanp para fortalecer el censo de biodiversidad de la costa.
Su labor va más allá del monitoreo. Hacen limpieza de playas para despejar el camino a las hembras, recorridos nocturnos en plena temporada de anidación, liberación de crías y talleres de concientización con la comunidad para frenar el saqueo de nidos y los ataques de fauna doméstica.
Pero reconocen que el enemigo más grande de los últimos años es otro y crece cada verano: el sargazo. No solo bloquea el acceso a la playa, sino que está cambiando por completo el mapa de anidación de las tortugas en Quintana Roo, empujándolas a zonas de riesgo donde antes no llegaban.


