Suspenden obras del tramo 5 del Tren Maya; tribunal determina daños ambientales
La medida no implica una cancelación total o definitiva de las obras, pero establece un freno condicionado
Cancún.— Un Tribunal Colegiado otorgó una suspensión definitiva al colectivo ambientalista Sélvame del Tren en el juicio de amparo promovido contra los daños ambientales derivados de la construcción y operación del Tramo 5 del Tren Maya, que conecta Cancún con Playa del Carmen (y se extiende hacia Tulum), en Quintana Roo.
La resolución judicial obliga a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) —a través de su Subprocuraduría de Recursos Naturales y de la Dirección General de Delitos, Comunicaciones, Denuncias y Quejas— a realizar de manera inmediata acciones de verificación, inspección, conservación y protección de los ecosistemas afectados por la obra. Además, se instruye atender formalmente las denuncias públicas presentadas sobre impactos ambientales en la zona, como posibles afectaciones a selvas, cenotes y acuíferos.
La medida no implica una cancelación total o definitiva de las obras, pero establece un freno condicionado: los trabajos solo podrán continuar o avanzar si se cumple estrictamente con la supervisión y las obligaciones ambientales ordenadas por el tribunal, mientras el litigio principal sigue su curso.
Desde Sélvame del Tren, celebraron el fallo como un avance significativo en la defensa de los recursos naturales. La organización destacó que garantiza el cumplimiento de inspecciones y medidas de protección ante las denuncias ciudadanas, y representa un paso hacia la rendición de cuentas en uno de los proyectos de infraestructura más controvertidos del país.
Guillermo DChristy, presidente del colectivo, enfatizó el significado más amplio de la resolución:
“No es solo un logro legal. Es un mensaje claro: la naturaleza tiene derechos y la sociedad civil organizada puede incidir. Gracias a cada persona que ha sostenido esta causa con información, presencia y convicción. Seguimos trabajando por un modelo de desarrollo que respete la vida. La protección ambiental es una responsabilidad”.
Este fallo refuerza la importancia de la vigilancia judicial y ciudadana en megaproyectos con alto impacto ecológico en la Península de Yucatán, una región de gran fragilidad ambiental.


