Tortillas ilegales de baja calidad en Quintana Roo hasta 10 pesos más barata en tiendas de conveniencia, advierte líder del sector
Además del daño económico, el líder del sector advirtió sobre los riesgos sanitarios que implica este mercado irregular.
Cancún.— Cuatro de cada diez tortillas que se consumen en el estado provienen de un mercado clandestino, sin control alguno sobre su origen ni la calidad de los insumos con los que se elaboran. En la mayoría de los casos, estas tortillas se venden en tiendas de barrio y establecimientos de conveniencia, en ocasiones hasta en 10 pesos menos. Así lo alertó Rubén Montalvo Morales, presidente estatal de la Cámara de la Masa y la Tortilla.
El dirigente señaló que esta situación genera una competencia desleal frente a las tortillerías formales, las cuales enfrentan un precio de mercado no regulado de alrededor de 30 pesos por kilo, mientras que los negocios irregulares ofrecen el producto hasta 10 pesos más barato.
“Estos establecimientos ilegales han logrado infiltrarse en tiendas de abarrotes y comercios de conveniencia, desplazando a los productores que sí cumplen con todas las normas”, explicó Montalvo Morales.
Impacto en el sector formal
Como consecuencia, varios negocios legalmente establecidos han tenido que cerrar sus puertas o diversificar sus actividades fabricando totopos, tacos, tostadas, salsas y otros derivados para poder sostenerse económicamente.
Además del daño económico, el líder del sector advirtió sobre los riesgos sanitarios que implica este mercado irregular, ya que se desconoce si los insumos cumplen con las normas de higiene y salubridad.
Llamado a las autoridades
Ante este panorama, Montalvo Morales hizo un llamado urgente a los tres niveles de gobierno para que fortalezcan la vigilancia y apliquen sanciones a quienes operan fuera de la ley.
Solicitó específicamente que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y los ayuntamientos realicen operativos conjuntos para verificar el origen de las tortillas que se venden en tiendas de barrio y establecimientos de conveniencia, donde se concentra la distribución del producto clandestino.
El objetivo, dijo, es proteger tanto a los productores formales como la salud de los consumidores quintanarroenses.


