Cancún.— El plantel CBTIS 111 “Leona Vicario” volvió a poner en alerta a la comunidad educativa. Tres alumnos fueron localizados en los sanitarios durante el turno matutino con malestares evidentes. Manifestaron haber consumido un producto en forma de gomitas que les alteró el estado de salud.
El personal activó de inmediato los protocolos de emergencia, llamó al 911 y contactó a los familiares. Paramédicos de Protección Civil los valoraron y los trasladaron al Hospital de Especialidades del IMSS (Supermanzana 510). Tras recibir atención médica, la dirección informó que se encontraban fuera de peligro. Hasta el momento el comunicado escolar no precisa qué contenían exactamente las gomitas ni cómo llegaron a sus manos.
Contexto histórico: no es un caso aislado en Quintana Roo
Este incidente se enmarca en una serie de episodios similares que han sacudido escuelas de la región, donde “gomitas” o dulces aparentemente inofensivos resultaron contener sustancias ilícitas y terminaron con alumnos hospitalizados y detenidos.
Marzo 2026, Playa del Carmen: Cuatro alumnas de la secundaria Luz María Zaleta (Villas del Sol) terminaron intoxicadas tras consumir gomitas/dulces naranjas de centro amargo que les entregó su maestro de Tecnología e Informática, Rubén “N”. Presentaron mareos, vómitos y otros síntomas graves. El docente fue detenido por probable corrupción de menores (también se investigó hostigamiento sexual; tenía antecedentes previos de acoso en otro plantel). Incluso se detuvo temporalmente al director del plantel. Medios locales y la Fiscalía documentaron el caso ampliamente; una de las madres reportó que los paramédicos reconocieron síntomas compatibles con intoxicación por cannabis, aunque el diagnóstico hospitalario formal habló de toxíndrome hipnótico-sedante/intoxicación alimentaria.
Marzo 2026, Cancún: En la secundaria Gabriela Mistral (Supermanzana 227), una denuncia de alumnos durante una plática de prevención derivó en la detención de cuatro menores (15-17 años) y un adulto de 19 años. Se les aseguraron 650 dosis de marihuana. Operaban vendiendo a estudiantes que entraban o salían del plantel a través de la barda perimetral colindante con un parque. El caso fue confirmado por la Fiscalía de Quintana Roo y la Mesa de Seguridad.
2024, Cancún – Secundaria José Martí (Región 236): Se registraron varios episodios de intoxicaciones de alumnos (incluyendo hospitalizaciones de emergencia). Padres exigieron la destitución de la directora por falta de control. Hubo reportes de sustancias circulando dentro del plantel, revisiones con escuadrón canino y antecedentes de ingreso de droga e incluso un arma. Reportes periodísticos de la época mencionaron distribución de sustancias en forma de gomitas en el entorno escolar.
Además, fuentes han documentado que entre jóvenes de preparatoria y universidades de Cancún se ha normalizado el consumo de cannabis en comestibles (gomitas, brownies, galletas), precisamente por ser más discretos dentro o cerca de planteles y de fácil acceso a través de “smoke shops” o contactos.
Hasta ahora, en el caso del CBTIS 111 no se ha confirmado oficialmente la presencia de drogas en las gomitas ni se han reportado detenciones. Las autoridades escolares reiteraron el llamado a padres y tutores a dialogar con sus hijos sobre los riesgos de consumir productos de origen desconocido.
Los antecedentes en Quintana Roo muestran un patrón preocupante: las “gomitas” se han convertido en un vehículo recurrente para sustancias ilícitas en el entorno escolar, con consecuencias que van desde hospitalizaciones hasta arrestos de profesores y menores dedicados al narcomenudeo.


