Cancún.— Las vacaciones no fueron descanso para todas. Mientras la ciudad se llenaba de turistas, el DIF Benito Juárez registró un repunte del 20% en reportes por violencia contra mujeres.
De 814 atenciones integrales en el primer trimestre, la cifra escaló a mil 56 durante el verano, reveló la directora general del DIF, Marisol Sendo Rodríguez.
¿La razón? La convivencia forzada, el encierro, el alcohol y la falta de redes de apoyo durante el receso escolar. Un patrón que se repite cada año, pero que esta vez pegó más duro en las colonias.
“Si hubo un pequeño repunte en activación de reportes, pero principalmente fue en reportes de violencia hacia mujeres. En violencia de niñas, niños y adolescentes no hubo un movimiento significativo”, aclaró Sendo.
La funcionaria insistió en que no es una situación alarmante fuera de la tendencia estacional, pero reconoció la presión extra sobre el sistema de atención.
Para contener el golpe, el DIF activó talleres en colonias y bibliotecas públicas como espacios seguros para niñas y niños que se quedan en casa mientras sus padres trabajan en la temporada alta turística.
En contraste, la Casa de Asistencia Temporal (CAT) se mantuvo estable: 121 menores resguardados actualmente, dentro del promedio habitual de 115 a 121.
“Nuestro CAT es la última opción. Lo que evitamos es que ingresen. Primero buscamos su red de apoyo, si están seguros en casa. Se hace toda esta investigación y si los niños no están en riesgo, no entran al centro”, enfatizó.
El dato duele porque confirma lo que ya se sabe en Cancún: cuando sube la ocupación hotelera, también sube la violencia en casa.


