Xcaret suspende la Travesía Sagrada Maya 2026 por conflicto con comunidades mayas de Quintana Roo
De forma preliminar, alrededor de 300 canoeros que se preparaban para participar se verán afectados.
Playa del Carmen.— El Grupo Xcaret anunció esta mañana, durante una conferencia de prensa, la suspensión de la edición 19 de la Travesía Sagrada Maya, programada para mayo de 2026. La decisión responde a un proceso jurídico en curso relacionado con el uso de símbolos y elementos patrimoniales del pueblo maya.
La empresa explicó que optó por esta medida preventiva para evitar una mayor controversia, tras el reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). En una sesión del 26 de marzo, la Corte revocó una suspensión que permitía a Xcaret el uso comercial de expresiones culturales mayas, reactivando medidas cautelares del Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor). El fallo enfatiza que el patrimonio cultural maya es colectivo y requiere el consentimiento adecuado de las comunidades indígenas para su explotación en productos o eventos turísticos.
Aunque los efectos legales definitivos del amparo aún no se han resuelto por completo, la compañía decidió cancelar el evento de manera voluntaria. La Travesía Sagrada Maya, una de las representaciones culturales más emblemáticas de la Riviera Maya, recrea el antiguo recorrido marítimo entre Polé (actual Xcaret) y la isla de Cozumel.
De forma preliminar, alrededor de 300 canoeros que se preparaban para participar se verán afectados. Para esta edición se esperaba una mayor participación de mujeres que de hombres, en línea con un enfoque más incluyente.
Origen del conflicto
El caso inició en 2022 con una queja del Gran Consejo Maya ante el Indautor por el presunto uso indebido de elementos culturales. La disputa se intensificó tras revelarse en la SCJN la existencia de un acuerdo económico entre Xcaret y representantes de ese Consejo: un contrato por 15 millones de pesos, pagaderos en cinco años, a cambio de autorizar el uso de símbolos mayas.
Durante la sesión pública, la ministra Yasmín Esquivel Mossa dio a conocer estos detalles, lo que generó tensiones internas en la comunidad maya. El presidente del Gran Consejo Maya, Simón Caamal Coh, negó haber recibido montos millonarios y advirtió que la difusión de esas cifras pone en riesgo la seguridad de sus integrantes. Sin embargo, reconoció la existencia de acuerdos previos con la empresa, aunque sin precisar cantidades.
Organizaciones como la Asamblea Nacional Indígena Plural por la Autonomía han exigido transparencia en estos convenios, mientras que diversos dignatarios mayas demandan rendición de cuentas a los representantes del Consejo. La SCJN cuestionó la legitimidad del Gran Consejo Maya para representar a todas las comunidades, al considerar que el patrimonio cultural pertenece colectivamente al pueblo maya.
Implicaciones
La suspensión de la Travesía Sagrada Maya ilustra la complejidad del equilibrio entre el desarrollo turístico, la protección de los derechos culturales indígenas y las normativas legales. El caso continúa en proceso judicial y podría tener resoluciones definitivas en los próximos meses.
En su sitio oficial, el evento indica que la suspensión se tomó “de manera voluntaria, con el objetivo de proteger la viabilidad a largo plazo de esta actividad y su adecuado desarrollo, como un acto de cuidado hacia esta tradición”.
Esta decisión marca una de las primeras consecuencias concretas del fallo de la SCJN en la industria turística de Quintana Roo.


